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Todos los textos son propiedad de sus autores, quienes tienen todos los derechos sobre ellos (¿o será al revés?) y han decidido libremente publicarlos aquí para la difusión pública sin fines de lucro. *Este proyecto está basado, en sus orígenes, en la idea de Dulce Chiang y Alicia Quiñones



miércoles, 21 de mayo de 2008

4

Te quiero un montón aunque suene a letanía.
Te quiero de día y te quiero de noche,
en la selva, en el monte;
te quiero pelea, odio, rencilla,
y te quiero también algarabía.
Te quiero y no te hablo,
te quiero siempre mía.
Te quiero a dueto,
borracho,
maltrecho.
Te quiero querernos querer y quería.
Que si no quiero mar, será poesía;
y si no te quiero, ¿qué más querría?

lunes, 19 de mayo de 2008

Divagación amable sobre el ensayo

Si bien los poemas deben ser enviados para detener el holocausto de la guerra, a la manera en que la célebre fotografía de los años 60’s mostraba a una joven colocando una flor en el fusil de un soldado norteamericano, o bien, para ser declamados en voz baja entre dos enamorados, en el sentido en el que es la otredad, en lo otro del otro, donde debemos reconocernos hablando de los territorios amorosos y poéticos, en el ensayo, ya sea en su vertiente más filosófica o analítica o estrictamente literaria, siempre se debe cumplir una función específica: el ensayista debe fundamentar su opinión sobre determinada obra o también descubrirnos la trama de la realidad, es decir, mostrarnos su verdad sin caer en solipsismos y también —por qué no— lo que debería ser la verdad, lo que el género humano merece que sea su verdad recopilada, en tanto que somos contemporáneos del sida, de internet, de las tarjetas de crédito, del imperio de los medios de comunicación y los escándalos políticos.
El ensayo, o más precisamente, el ensayista, reconoce como auténticos camaradas a las obras, los personajes y los autores sobre los cuales versará su trabajo. Es cierto que en ésta época queremos saber qué significa la tonelada de información con la que somos bombardeados a diario, (este hecho explica la alta venta de libros de superación personal) pero también es cierto que por otro lado las cosas siguen siendo bien simples o en palabras del poeta chileno Pablo Neruda: “Sin duda todo está muy bien, sin duda todo está muy mal, sin duda”. Pero como que ésta opinión poética de los años setentas del sigloXX ya no nos parece suficiente. El escritor francés Michel de Montainge, el primer ensayista como tal, dedicó un ensayo a su dedo meñique al igual que a las más altas preocupaciones filosóficas y diversas formas de ser feliz, lo cual encierra la paradoja de que la labor literaria o más exactamente la escritura, aspira a convertirse en palabra de autoridad, ajá, sí y solo si pero empezando por uno mismo, es decir, la literatura es de una autoridad humana, cualquiera puede acceder a ella o incluso menospreciarla, pero ojo: ya sabemos lo que pasa cuando en las culturas las letras son menospreciadas, el holocausto nazi o los fundamentalismos religiosos y la falta de tolerancia son buen ejemplo de ello.
También es cierto que cada ensayo está escrito desde la punta del saber de su autor; no escribimos ensayos sobre lo que dominamos a la perfección (o por lo menos no ocurre así con los ensayos de éste tipo de conocimiento, el ensayo de divulgación científica es otra cosa) sino de lo que creemos tener un matiz de diferencia, desde donde se dibuje la diferencia de nuestra propia individualidad, por eso el ensayista crítico, siempre se nos presenta como incómodo, porque allí donde se muestra la inteligencia de modo singular no sabemos qué hacer con ella; luego vendrán los exegetas o los comentadores, ciertamente, pero cuando la obra artística irrumpe, se asienta en el mundo del arte y con lo que entra en interlocución es con las demás obras, no con los críticos. Precisamente por estas razones uno de nuestros mejores ensayistas mexicanos, Gabriel Zaid, dice y mantiene la postura de que un nuevo libro es siempre una nueva parte de la conversación en la sociedad. Y como el mismo Zaid lo diría, cito de memoria, “el mejor pensador es el que empieza pensando para sí mismo y no para los demás, por eso mismo, el pensador que quiere pensar por los demás nos resulta siempre demasiado serio, mientras que el primero es antisolemne”.

sábado, 17 de mayo de 2008

A la chica sin pantalones:*

sacrificando presto se volvió
que ya tenía que así lo harían
dejemos de hablar en estoy
hay oficiales de tejer seda
Después de conquistado México
después de quitadas las idolatrías
sabé e agora soy fiel y executor

*Poema dadaísta, extractado de La historia verdadera de la conquista de la Nueva España.

lunes, 12 de mayo de 2008

Romeo y Julieta

Romeo

Se resiste a tomarlo. La última ilusión mantiene en vida a la amada. De nuevo la razón le muestra su verdad en el alma. Su mano, a aquél frasco, de mortal impulso lo lleva a sus labios. Estertores, quejidos, espasmos. La boca musita apenas tenores quejas que las manos intentan ahogar en gritos ahítos de silencio.
Su cuerpo se contrae y sus ojos nublan el cielo raso, y entre estertores y espasmos, comienza una lágrima a rodar: al imaginar que la amada mueve un dedo y lo quiere tocar.
Piensa; una sonrisa.

¡MUERE!

Julieta

¡DESPIERTA! Con prisa, se

mueve...

Un dedo primero. El hermoso busto ya erguido, se tambalea por la droga que aún escande su marea. Con doble esmero logra enfocar su vista, un poco más para doblar su rodilla y el amor le posa en el suelo su pie breve.
Una fugaz saeta le cruza la idea, levanta un labio y relumbra la perla. Ve a la ventana: es de día. Una chispa triunfal aparece en sus ojos y su boca recita un nombre con magistral alegría. Camina hacia el sol y una pizca de terror ilumina sus versos.
Triste Venus que enardecida tomas el facón cual laurel, dudas y miras a tu amado yacer. Ahora ya está alfombrado de tinto el frío mármol.
Antes de cerrar sus ojos vio su vida fluir de su cuerpo y unirse en éter cuerpo, a la de Romeo.

---0---
*Pos ahí juzguen. Eso era lo que andaba escribiendo por ahí del 2001

jueves, 8 de mayo de 2008

Fortaleza

resbala en mi ventana
una sombra rajada de nostalgia

se diluye el recuerdo
cortando risas y fundiendo avernos

marchito mi jardín
convirtiéndolo en tundra de silencio

camina en mi mirada
fortaleza de sal amurallada

el tiempo me consumeel desierto va creciendo...

Utopía

manada de elefantes alados
sigue en estampida mis pasos

gaviotas azules revolotean
torbellinando mi cabeza

piso hormigas serpenteantes
que crujen en las paredes

luz selénica endulza el caos
diviniza la real utopía

cierro los ojos
los elefantes comienzan el vuelo

domingo, 27 de abril de 2008

Un lugar en medio de la luna

[fragmento]

I
Senderos de águilas y de serpientes,
montañas de agua, cristalina y diáfana,
ceñidas glaucamente por planicies
que se alzan ávidas al horizonte,
adonde el hálito de la mañana
guarece siempre su ser del calor.
Allí, columbra la zona lacustre:
colmado plexo de islas postizas,
hogar de reyes, quetzales y jade:
que riega el fértil suelo de maíz:
comida de oro de gente de bronce
que atisba el yelmo albo del volcán:
guardián eterno de mujer eterna
que besa cielos blancos, que más tarde,
florecen súbitos, pintando el valle
de rojos, gualdos, violetas y blancos
y verdes aves: quetzales y loros;
y azules aguas de ríos y de arroyos
que corren rápido a unirse al gran lago,
por donde vuelan cenzontles translúcidos
cantando el himno de Tenochtitlán.
Y ahí, parada en el Templo Mayor,
está la verde corona de plumas
y el ronco pecho del emperador,
que con oídos de vientos sutiles
escucha lenguas vinientes del mar,
de gente rubia con casas de palo
flotando cual hoja en agua de sal.
Antaño: Hombres de donde el sol nace,
sobre un madero a la deriva azul
-astilla rota en giros de ciclón-,
posaron pie seco en mojada arena:
moraron, uno en gracia y otro en pena,
en tierras mayas vecinas del sur.
Un hombre dellos defiende al vecino
Pues tiene hijos de mezcla imperial.
Madera errante bordea la península
y toca tierra en la zona Tampico
donde la sangre se sale a las barbas;
mas pronto fuego de pólvora roba
las vidas indias de héroes de guerra.
¡La Paz!
-Después de la muerte: forzosa-
Se otorgan 20 plañidos de madres:
todas bronceadas, con suaves contornos,
todas alegres, de herejes transfondos:
todas cambiadas por credos celosos.
Y fundan casas: la primer ciudad;
ciudad errante que escapa a las lluvias
-de nombre Villa Rica de la Vera Cruz-.
Y pies con polvo llegaron a ella
traído pronto del Valle Central.
Los pies traen oro con joyas y plumas,
también traen voces poéticas únicas.
No sabe oír las palabras el rubio:
presenta armas, prepara batalla.
La sabia y fuerte embajada se alista.
Sólo un suave seno turgente evita
las muertes: tiene por boca una flor,
en cada pétalo entiende un idioma
y en cada antípoda tiene una amor.

II
Presagios viejos, casi eternos, casi
-de varios cientos de tonalpohuallis[1]-;
solemnes cantan la vuelta del ave
-el ave víbora: serpiente alada-
que alguna noche abrasó, como el fénix,
su cuerpo entero: inmolación solar.
Los hombres, fútiles, apenas vivos
de inope fe, fe ciega, fe de pueblo
que grita júbilo, profecía hecha.
Engaño. España. Primera victoria.
España. Engaño. Contienen la flecha.
Engaño. España. La raza idolatra.
Guadaña en mano la muerte se alista.
Se signa un pacto de guerra y maltrato:
los totonacas se alían al barbado
y Moctezuma se entera en el acto.
Algunos hombres de barba española
se cansan del rubio, jefe hasta ahora,
y arman motín: ceguera del oro.
El jefe los mata a todos, y al rubio
que celos, desdeños y mal sembró
le tala los pies cual pena ejemplar...
—o—

[1] Periodos del calendario azteca de 260 días.

sábado, 12 de abril de 2008

En honor al Lagarto

Vocación de incertidumbre, la vida todavía llamea
más allá de los bosques,
donde nuestro encuentro puede ser fugaz y donde
cada quién vislumbrará su destino patinando bajo otras pestañas.
Clarividencia, sed del ámbar, pupilas de noche y animales que huyen
en rebaños.
Quizá de cada quién, lo más mío es éste
pequeño frasco que manipulo a ciegas
para adentrarme en los valles del poema.
Es la única salida, y la ilusión no viaja en tranvía,
sino en el sonido que delata la espesura del ser,
la penúltima frase de la conciencia
que se dicta a sí misma su propia autoridad,
su propia invención moral
y su determinación, quizá para no dejarse raptar
en este mundo donde todo es perdido y fulminado,
seremos secuestradores del verbo, espías de dios
y vendremos a arrullar a nuevas damas, únicamente,
Efraín, salvados por el ángel negro del poema, y sus alas.

Poema estilo los de Eduardo Casar

Tus hombros son dos espumas afiladas
a la orilla de una cabaña,
tu sonrisa es la paz vertical
de una corriente marítima que se alegra
al mirarse en otras pupilas,
tu voz es el fuego de una porcelana
que cae interminablemente en el eclipse
de un suspiro, donde contemplo
tu destino y sé de tu sonrisa de nuevo,
por un mástil que cae como la sombra de un olvido.
Es entonces cuando te retengo en mi memoria,
como esa escalera que subo mientras
tu bajas para encontrarnos en lo ajeno,
lo más propio, lo más precioso, la determinación;
como un oasis en medio
de la ciudad, para mirarnos, caminar y mirarnos,
desayunar y mirarnos,
vestirnos y mirarnos,
ir al cine y mirarnos, platicar de la película y mirarnos;
entonces, nos miraremos profundamente,
como si cada quien estuviera en diferente siglo,
en diferente calle, en diferente nombre, en diferente identidad,
hasta que de tanto mirarnos, tus cejas se parecerán a mis cejas,
tu boca a la mía, hasta que seamos entre tú y yo,
una sola sonrisa que no se despide.

domingo, 23 de marzo de 2008

Aforismos del caos

Tú que ni poema llegaste a merecer, te toca punto final.
*
Sobre el prójimo se ha escrito mucho verso,
Se ha maldecido, se ha injuriado, pero jamás se ha colocado
Los puntos sobre las íes en la palabra prójimo.
*
No le deseo mal a mi hermana, no le deseo mal a mi hermana, no le deseo mal a mi hermana..
*
Gravito en una soledad de cuarto piso sin molestar a nadie,
No quiero ser ni la música triste de la ex novia,
Solamente pretendo aportar un verso mínimo a lo ya recorrido,
A lo ya pensado, a lo ya vivido,
Es entonces cuando se presiente de nuevo la pandemia de generar caos
Por medio de la palabra, la totalidad de caer uno mismo en sus propias palabras: no condena, no salvación, simplemente el fenómeno siempre inabarcable, de que al momento de escribir, se caen de los dedos al texto una biblioteca, por pequeña que sea, y una obra, sea la obra propia lo que sea: escribir se parece a caminar por el mundo, uno siempre sabe ya donde es arriba y dónde es abajo, solamente que volver es acto de poetas, con razón Octavio Paz, hablaba de que la poesía no busca ni espera otra cosa que no sea la resurrección.
*
Escojo sin lugar a dudas aquél libro, éste, donde nada sé, donde todo está perdido. El libro imposible de referenciar con Algo.
*
El deseo?
Es inevitable, por supuesto, lo que sí puede evitarse es chocar contra él, ya que es tan hermoso.
*
¿Escribir dándole la espalda al mundo? Quizá sería más adecuado decir: se escribe después de hojear al mundo, hojearse a uno mismo, hojear a los otros para, por fin, hacer una hoja que valga la pena.

haaa la la la la juventud.

Rugido espeso, látigo de azúcar,
el titán del desprecio.
Mas por su amada no…
no se nombra, no se oculta, no renuncia.
Sino más bien se concatena.
En el abrevar azulado de la galaxia,
y aunque ésta no sea la triste canción de amor,
soy yo, trono de voz,
luciérnaga, verticalidad y zompantli
para los muertos que quieran saber
dónde está aquella calle, donde dos, una y uno, se amaron,
se depositaron y se reencontraron,
aunque bueno,
al final la faena terminó en la delegación.

jueves, 20 de marzo de 2008

Extrañamiento que no acaba**.

«...llorando, / llorando la hermosa vida.»
J. SABINES

Tiemblan mi sangre y mis piernas
de tu espíritu la ausencia,
pues no me basta más ciencia
que la tuya me concierna.
La distancia se acrecenta
en mi pecho detenido
que por más que haya venido
de tu ausencia se lamenta.
No te veo, A*..., ¿qué haces
que a mis brazos no retornas,
que a mi vida no la adornas?
Para, hermosa, ya no pases:
mi corazón a habitar
quédate con alegría,
que sin ti me pasaría
llorando la eternidad.


30/jul/2007



*(?)
**Algo que no sé que sea, lo único seguro es que lo rescaté del olvido.
Quizá sea un divertimento que me alivió en el momento, o quizá sea
algo que se me ha negado ver por ahora. Juzguen ustedes y sean
brutales.

martes, 4 de marzo de 2008

lunes, 3 de marzo de 2008

1

Siempre soñé tus labios en los míos,
encontrándose trémulos y calurosos,
inciertos del calor de la otra piel.

También soñé tus manos en las mías,
desnudándose ávidas y presurosas,
buscando el calor de nuestros cuerpos.

Después oí ese leve jadeo,
ése que imagino haces
en las pausas de tus besos.

Y desperté en la mar:
aferrado a la corriente de un madero
como a tu cintura,
yendo tras la muerte que me has dado.

Mérida 02/2008

Publico esto recién salido del horno, sin pulimentaciones, añadidos o correcciones.
Y esto no lo escribo a modo de apología, sino todo lo contrario.

martes, 26 de febrero de 2008

Fútiles.

Míranos si existimos, somos tu paisaje .

Pero tenemos una vida tan compleja

e insignificante como la tuya…


Fútiles.

¿Cuántas miradas yo te robe?

¿Cuántos cuerpos me rodean?

Donde dos almas chocan,

dos universos se tocan

viviendo un instante...

Tiempo de una mirada,

Tiempo de la indolencia.

*


Un programa de TV,

una página de Internet,

Pueden tener más valor,

Pueden ser más recordados,

Una vida es fútil;

Es notar y olvidar.

Mundo indiferente y brutal...

Mundo saturado y vano

*

¿Dónde van los rostros?

¿Dónde van los recuerdos?

¿Cuántas personas me miran?

¿Cuántas personas me conocen?

Soy un adorno en un paisaje,

Decorando otra vida.

*


Para luego borrarme...

Para luego borrarte.

sábado, 16 de febrero de 2008

Del libro "Infinitos dispersos" ( ediciones Alforja 2001)

Por Marcos García Caballero


El soporte material del poema
es la frente que lo acompaña en su carrera,
la palabra en fuga que deja en los ojos
la estela que lo cobija o lo desnuda;
frialdad de huesos rojos arrojados a la hoguera
o capucha sombría que respira
antes de develar su rostro de piedra.
Una ranura de su estanque de vértebras
se dobla para dejar salir una gota
después de la tormenta.
En efecto, hay una gotera,
las vértebras lanzan coletazos de iguana
contentas de suavizarse un poco
la antigüedad de su urticaria.
Las uñas del lobo paralizan el sonido
y el poema recorre su hilera de butacas
y sus naipes de cuellos verdes hacia la esquina,
al doliente sopor que pregona
en pancartas el temblor de cosas irrebatibles.
El poema no se percibe sin su estómago macizo,
necesita flechas para tronchar el cordón umbilical
que le bombea una cordillera por estos dedos.
¿Cómo arrojar al poema sin revolución
aunque con revolución nace el poema?
Quítame de encima esta tierra blanda,
quítame del fuego que no respira,
quítame tu infamia de cartógrafo sin mundo,
que brote de tu espalda una bala de mercurio
para saciar mi sed, pues lo que busco es una trinchera
para apoltronarme como una herida eterna,
pedalear con mi bicicleta los caminos de la niebla,
hacer de ti mi hamaca entre palmeras,
dormitar clandestinamente en tu fotografía,
llevar el curare a donde no hay cómo curar,
desafiar tus pantanos,
tus costras, tu costumbre,
tu eterno sueño de tigre que come tijeras
para moldear su sombra del engaño.
No hay espanto en esta noche de otoño triste,
no habrá invierno para felicitarse a secas,
no habrá cuchillos donde hay hachas
y no habrá hachas donde hay tormentas.
Sólo yo decidiré cual será mi escarcha,
mi cacique y mi fuego,
así que si me has oído retírate al olvido,
pues de allá es de donde vengo
y allá es donde seguiré volviendo,
como pipa junto al fuego
seré un volcán en tus recuerdos,
y como soy irrebatible me llevaré
tus ojos internos,
en ellos me refocilaré
metiéndoles búhos para aullar
lo que yo ya no puedo aullar,
pues es imposible morder sin perder
un trozo de oscuridad cuando la luz
marcha como un ejército en el rostro
que desea morir de nuevo con un solo respirar.

martes, 12 de febrero de 2008

EL PARTIDO

EL PARTIDO!! Joder éste poema es de cuando yo era poeta!!!

Por Marcos García Caballero

a Antonio Deltoro


Los labios de esta tarde
sonríen como en octubre
con esta humedad
y esta grisácea de la calle
cuando la ciudad
se encuentra recluída
frente a la irremediable
pantalla diminuta
en este domingo cualquiera
que voy por charcas tenues
silbando semidioses
enmedio de parapetos
y cabelleras de duendes
que ocupan este silencio vespertino.

¿Recuerdas cuando girabas
entre mis brazos como una pluma?
Tu pelo ondulaba como el canto
de las armónicas
y la felicidad
y el aterrizar en los cines
y creímos que así sería
por mucho tiempo,
enmedio de estos edificios
deslavados en mis ojos.

Ahora que paso
junto a unas tristonas
bolsas con ratas de basura
y un brujo me ofrece
pepitas baratas
y galletas sin suerte;
las prostitutas fuman
bajo el puente.
El tiempo
que no pasa en este divagar
de los solitarios que como yo
escuchan el lejano bramido del tren
y su penacho de humo
pasando Politécnico
y más allá de Vallejo.

Los pájaros
se aquietan en las ramas
las hormigas dan vueltas
o perecen bajo
lúgubres manglares de cinismo.
Un alarido de miedo
en la cocina del restaurante vacío,
mientras bongós mágicos suenan
y allá arriba
los dioses aztecas deleitan
salivas de injurias
por la afición
que hoy no saldrá
de los labios de la tarde
a correr y bailar
para celebrar sobre Reforma.

1997

jueves, 24 de enero de 2008

A alguien que anda por ahí...

A veces se enciende,
a veces se apaga,
la llama sagrada,
que tú y yo conocemos.

El último de la fila


Alguna vez intenté formar parte del mundo,
crearme un reinado en las nubes
y maravillar a cualquiera;
pero es cierto que sólo poseo una sombra
y un cantar en los bolsillos.
Muchas veces me acuerdo de ti,
y no hago más que decir palabras
y mirar hacia el cielo
esperando que la tarde dé su estocada final.
Escucha: “Hay un sol pálido esta mañana
bajo el cual todos los hombres parecen de nieve.”
Y es que siempre se trata de dos,
de océanos agitándose entre uno y otro,
de ansias discretas intentando cobijarse,
de pactos secretos para acallar a las fieras.
¡Sí!, ya sé que no estás y procuro distraerme
jugando con tu nombre,
creando las heridas que alguna vez nos daremos,
como esos presentes que se hacen los reinos,
como esas miradas que suelen robar dolor…
Por eso: “No te pido que vengas, aunque sé que vendrías.
Te pido que seas.” He aquí mi consuelo.

PD Gracias Tario.

jueves, 10 de enero de 2008

Soñé que tus labios eran de pan

Soñé que tus labios eran de pan
y en un gesto hedonista
los tomé ligeros
y los remojé en la leche.

En el sueño estaban tú,
el silencio,
y mi muerte.
los tres tomaban vino
en copas largas hechas de barro.
pero mi taza era de cristal
y tus labios se asomaban
tristes
por sobre todo tu rostro,
esa máscara de porcelana,
pintada a mano
por la mano de un artista
diseñador de lo intangible,
cruel mago malhechor
amigo imposible de mi cordura।

***

Habitar en los ojos del mundo
Como una puerta que se abre
Y las palabras adquieren presencia.

Habitar a un costado,
Ser fieles al silencio
Y al mar que se agita en el pecho.

Habitar como un simulacro,
Una puesta en escena
En las inmediaciones del ser.

Habitar el lado más incómodo,
Ser de aquellos
Que marchan por oficio
Llevando a cuestas un ligero atavío.

Habitar invocando
Con el corazón desierto
Y el ansia de quien vive
Anhelando la noche.