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domingo, 5 de noviembre de 2017
Nueva Observación sábado 4 de nov 2017
EINSTEIN DIJO QUE ERA PREFERIBLE LA IMAGINACIÓN AL CONOCIMIENTO. YO LE GANO AL BUEN ALBERT DICIENDO QUE EL CONOCIMIENTO ES FUENTE DE IMAGINACIÓN Y QUE LA IMAGINACIÓN ES FUENTE DE CONOCIMIENTO.
lunes, 2 de octubre de 2017
SEGUNDO ANÁLISIS DEL ESPECIALISTA GARCÍA MOTA
LA
RECONSTRUCCIÓN
PROYECTA
UNA SALIDA HISTÓRICA
FRENTE
AL DESASTRE
A DIEZ DÍAS DE LOS SISMOS Y
FRENTE AL DESASTRE NACIONAL, NO HAY RECONSTRUCCIÓN, NO HAY NADA REAL HASTA
AHORA. Solo hay
mucha información, muchos censos parciales, mucha confusión, protocolos que no
corresponden que hacen aflorar las contradicciones, ente lo que se afirma y lo
que se improvisa. Muchos actores van por la libre. Hay un mar cifras que se
contradicen. Nada creíble, consistente y
sustentable y sostenible como una política pública de programa y planeación de
gran aliento en la Reconstrucción Nacional. El Gobierno está paralizado en
materia de Reconstrucción; solo hay mucho movimiento del Ejecutivo de ir y
venir, una presencia mediática, muchas convocatorias, muchos acuerdos, muchas
promesas. Los Gobernadores de las entidades afectadas, toman medidas
improvisadas, pasajeras. LA
RECONSTRUCCIÓN NACIONAL REAL LLEVARÁ MÁS DE DIEZ AÑOS, POR EL TAMAÑO DEL
DESASTRE NACIONAL. Qué país hay que Reconstruir hacia el futuro en las
diversas entidades, regiones, zonas, localidades, considerando la condición
sísmica de México y la diversidad de sus suelos. Como atender el cambio
climático en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, en la Megalopolis de la CDMX y en todo
el país, para dar consistencia y previsión de la Reconstrucción Nacional del
país que la movilización de la sociedad y sus cientos de miles de voluntarios
han venido mostrando y exigiendo. La construcción de consensos en las
localidades indígenas, campesinas, en la diversidad de las zonas rurales y de
las zonas urbanas, reconociendo la cultura y las tradiciones de las poblaciones
afectadas y de la inmensa participación social, para que la Reconstrucción
Nacional atienda el proyecto del pueblo de México movilizado y no sea un
mandato autoritario sobre la sociedad mexicana. ¿Cómo?
La vida sigue. El invierno viene y los
fuertes vientos golpearán sobre Juchitán y que muchos habitantes afectados
materialmente duermen sobre el lodo. En Quintana Roo se expande una epidemia de
conjuntivitis hemorragia, y ya van 15 mil 407 casos, el aumento de los casos es
producto las condiciones climatológicas; como la pertinaz lluvia en Chiapas.
ENTRAMOS A LA RECONSTRUCCIÓN, que representa, un antes y un después por el impacto de tres sismos, el primero, el
de la noche del jueves 7 de septiembre 2017 de 8.1 de intensidad y el segundo,
el de 7.1 de intensidad del martes 19 de septiembre de 2017 a las 1:14 PM; y el
tercer sismo del sábado 23 de septiembre a las 7.53 de intensidad de 6.1 Un mismo
año 2017, un mismo mes, septiembre; y su impacto se encuentra en las
estructuras de inmuebles e infraestructura carretera, portuaria, aeroportuaria,
hidráulica, eléctrica, sanitaria, hospitalaria, cadenas de distribución y
estratégica en todo el país, y no se reduce a Chiapas, Oaxaca, Morelos, Puebla,
Guerrero, Estado de México, Tlaxcala, Michoacán, Veracruz, la Megalopolis de la
Ciudad de México CDMX, ni tampoco solo al Sureste del país, o al Centro del
país, ni solo a los 50 millones de mexicanos en este espectro territorial,
afecta a los más de cien millones de mexicanos porque su impacto está en todo el país. Los
mexicanos están atentos descubriendo la complejidad del desastre nacional, es
imparable la conversación sobre este suceso y sus consecuencias, en el
Metrobus, en el metro, en los transportes públicos, en las oficinas, los
comercios, en la calle, con los vecinos, en el taxi, los poderes mediáticos
siguen dando cuenta de este desastre, que ya impacto con grado diferente a todo
el país. Las redes sociales son el eje de una información crítica, al margen de
que ahí, circula tambien un montón de mentiras, lo real es que la red social,
viene sacudiendo a todos los voluntarios y a la sociedad en general, alertando
sobre todo lo que viene ocurriendo.
Evidentemente
el impacto en la Megalopolis CDMX ha concentrado la atención, voluntarios y una
masa de recursos solidarios; nada menor son las consecuencias en las regiones y
las entidades afectadas; miles de damnificados y desplazados de sus casas; y
para miles sus vidas están en ruinas porque el futuro inmediato para muchas de las
personas desplazadas está lleno de incertidumbre, al encontrarse en un estado
de transición frustrante y cansado.
EL TAMAÑO DEL RETO PARA EL PAÍS
ES MÁS DE UNA DÉCADA;
porque los sismos causaron daños graves en más de 153.000 inmuebles; de estos, por lo menos 24.000 fueron destruidos y 46.000 presentan daños que los vuelven
inhabitables.
El reto va más allá de esta
numeraria. Una
población que se encuentra a la deriva, en Chiapas muchos duermen a la
intemperie. En la Megalopolis duermen en
sillones de conocidos, en albergues algo improvisados y hasta dentro de sus
autos, con ropa prestada o recién obtenida de centros de acopio y que, alejados
forzosamente de sus cocinas y de sus pertenencias, recuerdan con cada comida
fuera de su hogar la incertidumbre que enfrentan; y más de 5000 personas han
sido atendidas en diversos hospitales y clínicas. Son miles de personas, de
clase alta y de escasos recursos, de edificios en ciudades; y hacia el Sur y
Sureste, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz en poblados donde abundaban las
casas de adobe, en innumerables zonas rurales. En las zonas urbanas incluyen a
quienes habitaban en inmuebles colapsados por el movimiento telúrico, pero también
a aquellos cuyos hogares han sido calificados como inhabitables o con daños
estructurales y que, aunque siguen en pie, podrían ser demolidos o cuya reconstrucción
tardará mucho tiempo, y otros incluso han tenido que desalojar sus casas porque
edificios circundantes están en riesgo de colapsar.
El
desastre nacional representa una COYUNTURA
HISTÓRICA para dar paso a profundos cambios en la sociedad mexicana, para
una verdadera RECONSTRUCCIÓN NACIONAL, y
no una simulación de reconstrucción. No
se puede minimizar que por todo el espacio del desastre siguen creciendo
condiciones para el retorno del SUJETO
SOCIAL, con signos de que se puede generar UN MOVIMIENTO DE MASAS, dando paso, a otro ciclo de la lucha
social, porque las señales van hacia una radicalización. En un contexto en que
la sociedad trae la carga de múltiples agravios y la ola de miles y miles de
voluntarios tienen desconfianza del Gobierno y toda la clase política y de toda
la partidocracia; saben que los políticos y sus partidos, no han tenido
presencia para atender este desastre y no tienen credibilidad ninguno de los
aspirantes a la presidencia.
¿CUÁL ES LA SALIDA HISTÓRICA DE
ESTE MOVIMIENTO SOCIAL Y SUS CIENTOS DE MILES DE VOLUNTARIOS, QUE ESTÁ EN TODAS
LAS ENTIDADES CON DIFERENTES GRADOS DE PARTICIPACIÓN SOCIAL?
LA SALIDA ES POLÍTICA. No debe
haber duda, la única salida es DEMOCRATICA; y no una simulación democrática,
electorera, avanzar en una profunda crítica a todo el statu quo, este orden social gobernado por la clase política y la
partidocracia. De un desastre como el presente NO sale una revolución, un
pueblo herido, lastimado, con mucho dolor y gritando por todos los poros
sociales AYUDA, porque sus vidas están a la intemperie.
El momento histórico es complejo
y explosivo, porque
no hay claridad, hay mucha confusión, mucha desinformación, y porque los protocolos
del gobierno se hicieron añicos ante los hechos y la presión social de miles de
voluntarios que focalizaron como primer objetivo evitar muertes y atender la
urgencia de alimentos, está presión social está ahí. Todo esto en un contexto
en crece el oportunismo político y porque las urgencias son exponenciales, y aumenta
la desesperación, el mal humor, el coraje, un malestar que trae acumulado un
mar de agravios, y por la famosa Revisión del TLCAN, en la que va el destino del crecimiento y desarrollo de
México y el proceso en marcha de las Elecciones
Federales del 2018, mostrando por todos los poros el rostro del retorno del
Sujeto Social. Mucha desconfianza hacia el Gobierno y a toda la partidocracia,
crece el sospechosísimo hacia señores de civil que tienen toda la pinta de
personal de inteligencia que vagan por diversos centros de acopio y la ola de
corrupción que se registra en una multitud de puntos, transportes de traílles
detenidos con ayuda, son parados y desviados; un grupo de voluntarios católicos
que salieron de la Ciudad de México a bordo de tres camionetas pick up con
ayuda para Juchitán y Tehuantepec, Oaxaca, fueron interceptados en la carretera
por hombres armados que además de balearlos y robarles la carga, violaron a una
joven, les quitaron sus celulares y 40 mil pesos que llevaban para hacer otras
compras allá. Se reportan más hechos como este, en Ixtapalapa Fueron asaltados trabajadores de la empresa Rama
Supervisión y Construcción, que apoyaban en la reparación de la red de
distribución de agua potable, ante la escasez en el suroriente de Ciudad de
México un grupo armado que los sometió a punta de pistola los golpearon
subieron a una camioneta del Sistema de Aguas, para amarrarlos de pies y manos,
y se llevaron una retroexcavadora más dos vehículos con la maquinaria que
usaban para la reparación.
Los hurtos
en la madrugada de muchos centros de acopio por bandas. Y en la UNAM surge un conflicto extraño: “No vamos a dejar que tomen el Centro de
Acopio como el Auditorio Justo Sierra, ¡esto no es el Che!”, gritó ayer una
de las voluntarias que ha estado desde el martes en el Estadio Olímpico
Universitario, que la UNAM dispuso para recibir víveres; y crece una gama de
actores simuladores queriendo tomar el control de centros de acopio, como la
acción de unos que fueron considerado porros en la UNAM; y por esa razón los jóvenes encargados de ese Centro de
Acopio, lo han cerrado y entregado toda la documentación, porque no desean
ninguna confrontación con esos estudiantes. Sin duda, esto desprestigia a la Universidad
y queda mal la prudencia del Rector, al dejar que los vándalos hagan de lo
suyo. Definitivamente esto no desprestigia a los cientos de miles de
universitarios voluntarios. No se puede minimizar este hecho, como no fue
minimizado el Colegio de Rébsamen un desastre por donde se quiera ver.
Hay
muchas iniciativas, y no ha disminuido la participación de los voluntarios, por
el contrario, sigue aumentando y están entrando los estudiantes, en la Facultad
de Ciencias de la UNAM, una asamblea abarrotada con más de 2 mil asistentes
articula una coordinación con una serie de comisiones y salen brigadas hacia
diversas entidades en caminos de la UNAM, llevando cajas de alimentos y otros
productos; la Facultad de Economía, llama a una asamblea urgente para incorporarse
a los procesos de distribución y atención de urgencias, en el Poli, hay amplias
discusiones y en otras universidades, como la Ibero, que están generando
participación estudiantil. La partidocracia y el Poder se frotan las manos
porque van a la disputa del “Botín” de
esa inmensa ola de la participación social.
Frente
a este movimiento social de miles y miles de voluntarios, y de participación de
los pueblos de Chiapas, Oaxaca, y como lo vienen presentando muchas otras
entidades. Las ilusiones revolucionarias
caen por su propio peso, el 68, lo demostró, no es posible sacar de un movimiento espontaneo de clases medias, una
organización, de un día, para otro; en el 85, el movimiento social generó
una multitud de organización que liderearón los apoyos del gobierno, dando paso
al clientelismo político. Este
movimiento Sep19. /17 tiene muchas perspectivas aún puede hacer todavía mucho y
muchas cosas con su gran capacidad de creatividad, de iniciativas y de ofensiva
en la acción; ya lo mostró con el trabajo en las redes para hacer lo que
parecía imposible: terminar con que el Estado mantenga a los partidos
políticos. Todos los partidos están de acuerdo en que se acabaron los tiempos
de vivir del presupuesto público. Todos se pronuncian por cero recursos
públicos a ellos; este movimiento social
de voluntarios está blindado para no ser botín de la partidocracia; pues viene
desarrollando su capacidad crítica al presente que nos rodea.
LA RECONSTRUCCIÓN DE ACUERDOS Y
PAPEL, está en manos del Gobierno, de un Presidente que ya está de salida, y no
podrá limpiar todo el tiradero nacional del desastre; y menos de una Reconstrucción
que sea fast track; y ni así. Por ello el presidente convocó a
que se sumarán destacados
representantes de la oligarquía financiera y comercial: Santander, Scotiabank,
Banorte y HSBC, PepsiCo, Lala, Nestlé, The Home Depot, Walmart, Kia Motors,
Iberdrola. Claro encabezados por “Fuerza México” que integra a los grupos
empresariales y un amplio conglomerado de desarrolladores. Reconociendo que México cuenta con la calidad de investigadores,
operadores, especialista y por ello se debe incorporar a: la ASF, el Cenapred,
el Sismológico Nacional, los institutos de Ingeniería y Geofísica de la UNAM o
el Cinvestav del IPN; y el generoso apoyo de la sociedad y de los miles de
voluntarios; múltiples respuestas: como
los proyectos para alojamientos temporales como el sitio web Mi casa es tu casa, para poner en contacto a quienes
buscan y ofrecen casa; Muebletón México,
para juntar muebles donados en buen estado que puedan utilizar las personas
damnificadas ya que encuentren un nuevo hogar, y Arriba México, un sitio web que promueve alojamientos simbólicos
para recaudar fondos para la reconstrucción. Los montos donados serán dedicados
a crear refugios temporales y a costear la reconstrucción de varios sitios. NO HAY DUDA, ES EL ESTADO EL QUE ESTÁ
OBLIGADO A ENCABEZAR LA RECONSTRUCCIÓN CON LA CONSTRUCCIÓN DE MÚLTIPLES
CONSENSOS CON LA PARTICIPACIÓN DEL PUEBLO. La masa inmensa de dinero
estimado, ahora solo es acuerdo y papel, saliva. Tardará mucho en bajar, por
los protocolos, los formatos, los montos destinados, la administración
transparente para no reproducir la pandemia del clientelismo político del plan
y los proyectos articulando las cantidades requeridas y superar “el moche” por la vía de los costos de
transacción, con las empresas desarrolladoras, las constructoras, etc.
Enorme
la reacción humana, una ola de cientos de miles y miles de voluntarios, manto
de solidaridad que cubrió a los damnificados, una fuerza moral extraordinaria, esta
reacción no es patrimonio exclusivamente mexicano; es una reacción esencialmente
humana, que se encuentra en todo el mundo a lo largo de la Historia de la
humanidad.
La vida sigue; y para cientos de miles la
reiniciarán desde cero en las entidades afectadas, en donde hay miles de
edificios dañados, miles de viviendas destruidas, miles de personas desplazadas
de sus hogares y que necesitan con urgencia un lugar para vivir, lo que hace
que la Reconstrucción debe de ser inminente, con la carga de 400 decesos, y aún siguen arrojando
nuevas cifras; y los movilizados a nivel federal 90 mil servidores públicos
desplazado hacia 300 municipios, evidentemente son insuficientes porque a diez días de los sismos cunde la
desesperación, crece una ola de malestar entre los miles de afectados; no es
tiempo de esperar y aún no están los dictámenes periciales de los edificios
colapsados, a solo una semana, muchos de éstos fueron construidos bajo la sombra
de la corrupción; corrupción que abarca al gobierno y al sector privado en
varios niveles.
Con la Reconstrucción vamos ya hacia otro momento del
desastre nacional. El costo de la
reconstrucción ronda en 10 mil mdd; el monto corresponde al uno por ciento del PIB, incluye daños
asegurados y no asegurados, pérdida de ingresos empresariales y recuperación de
costos que no se compensan en un año, y el
gobierno federal dispone de cinco fondos federales y estatales de dónde obtener
recursos para iniciar la reconstrucción de viviendas, inmuebles e
infraestructura dañada tras los sismos del 7 y 19 de septiembre, una
cantidad inicial de 54 318 mil mdp; porque hay otras instancias y agencias que
el gobierno puede activar. Y, desde luego los “centavos” a que ha renunciado toda la partidocracia, y el INE. El
dinero, esa enorme masa de recursos financieros, está ahí, no ha bajado nada.
Solo acuerdos, compromisos y promesas.
Una
gran diferencia con el sismo del 85, porque en aquel sexenio el gobierno
federal tardó en reaccionar frente a la tragedia, el Ejército acordonó los
derrumbes, esencialmente para evitar saqueos, pero no para colaborar en los
rescates y el país estaba quebrado económicamente; y este sexenio de EPN tiene
los recursos; pero, la Reconstrucción no se reduce, a tal cantidad de
inversión, o cemento, ladrillos, varillas, mano de obra, de ingenieros, y albañiles.
Tampoco será suficiente aplicar esquemas como el del infonavit Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los
Trabajadores, con tarjetas para ir al cajero y sacar el dinero para comprar los
insumos de construcción, sabiendo que ya consideran un tope idéntico para los
millones de afectados y ellos tendrán que pagar mano de obra; es decir la autoconstrucción, como lo ha expresado
ya la SEDATU señalado que el mejor camino para hacerle frente a los
daños, en Oaxaca y Chiapas, es la “autoconstrucción
asistida”. Dándose monederos electrónicos con un monto de alrededor de 80
mil pesos y se trabajará con proveedores de material de construcción. Resulta
evidente que el tener acceso a cemento y a material no hace constructores. No
basta construir, hay que hacerlo con estándares de calidad que tomen en cuenta
la tierra, la zona, la región donde se pretende construir. No basta con que se
otorgue un manual de capacitación o un curso exprés de cómo deben de ser los
cimientos de una vivienda; porque las casas destruidas en Oaxaca, Morelos,
Chiapas, la mayoría son viviendas autoconstruidas. La Comisión Nacional de
Vivienda, estima que 58.3 por ciento de las viviendas del país son
autoconstruidas. Aún no se llega a la asignación y ya hay un cumulo de
problemas y no hay consenso de la ruta a seguir. No hay tiempo, el sexenio que sale, puede dejar la lana para
operar, pero no limpiará el tiradero nacional; y el que llegue, tardará mucho tiempo
en ponerse las pilas, para articular un consenso en la ruta de Reconstrucción
Nacional.
DEMASIADO TIEMPO DE ESPERA, lo que ya se avecina es el Retorno del Sujeto Social, con una
carga de agravios, del antes, del ahora,
y del después que apunta hacia una radicalización, por urgentes necesidades
que no son atendidas y sobre ese contexto surgirá una camada de líderes, mujeres
y hombres que encabezarán las protestas, como ya se ve en el asunto del agua
que sigue generando muchas protestas; en San Salvador Atenco diversas
organizaciones sociales del estado de México se reúnen este sábado para definir
estrategias de ayuda a los damnificados y de reconstrucción de los pueblos
dañados, a mediano y largo plazos. El director del Comité de Derechos Humanos
Zeferino Ladrillero, Antonio Lara, indicó que no hay ninguna garantía de que
esta labor pueda ser realizada por el gobierno o las empresas, por lo que las
comunidades deben asumirla con sus propias manos, al mismo tiempo que siguen
defendiendo los recursos naturales; es enorme la presión de las urgencias de la
sociedad que ante una promesa de 3 mil pesos para afectados generó un caos para
recibir su cheque que dispuso el Gobierno DCMX, y provoco, la llegada de
representantes de afectados, el moderno clientelismo. LAS PROTESTAS CRECEN EN UNA ESTELA DE PUNTOS DEL DESASTRE NACIONAL;
y la desconfianza posee un saber popular, la pandemia de la corrupción, la
verdad popular está ahí, sobre los constructores, una gama de empresas
convocadas, la población ya sabe que no hay una sola obra, ni una sola, en la
que no se les pida “mordida” en
diferentes etapas de la construcción, desde la obtención del permiso inicial
hasta para lograr el pago por el trabajo realizado, sin contar todas las
autorizaciones intermedias. El llamado diezmo, se ha incrementado en los
últimos años, pues ya no se les pide el 10 por ciento del valor de la
construcción, sino entre el 25 y el 30. El soborno puede ser a través de
kickbacks, (múltiples variedades del soborno) en los que se exige el pago en
efectivo entregado en maletas, en coches de lujo, en facturación falsa o en
propiedades de la misma constructora, la imaginación no tiene límite; porque
las constructoras asumen el costo de la corrupción, pero no lo absorban. En
gran parte de los casos lo transfieren a los usuarios, a los que viven o
trabajan en esos inmuebles, mediante el uso de materiales más baratos y de
menor calidad. La pandemia de la corrupción ha entrada ya, Morelos Graco, el
presidente Municipal de Pátzcuaro, entre cientos de casos reportados en la red
social; un contexto propicia, el mercado secundario de los monederos
electrónicos y repetir el 85, el clientelismo político, ampliado y modernizado
frente al 2018.
SIN DUDA AVANZAN VARIAS
MODALIDADES PARA ATENDER LA URGENCIA DE LA RECONSTRUCCIÓN, como la del jefe de Gobierno
de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, anunciando un plan de reconstrucción
tras el sismo de 7.1 grados que sacudió el 19 de septiembre a la capital del
país, dio a conocer las líneas generales del plan de reconstrucción para borrar
lo más rápido posible las huellas de la devastación. Informó que se instalará
la Plataforma de la Ciudad de México, en la que se concentrarán los datos de
las personas y los inmuebles afectados y que hasta ahora ha dejado 192 víctimas
mortales sólo en esta capital, se instalará la Plataforma de la Ciudad de
México, en la que se concentrarán los datos de las personas y los inmuebles
afectados, con estas acciones se atenderán 10 mil inmuebles dictaminados con la
categoría verde, mil 300 con la categoría amarilla y 500 dictaminados con la
categoría roja. Se activará el Fondo de Contingencias de la Ciudad de México,
que cuenta con una bolsa de tres mil millones de pesos; y próximamente serán
liberados los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), mismos que se
integrarán a este plan de acción. Así mismo es posible que puedan presentarse
diversas modalidades financieras para la reconstrucción para entidades como
Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Morelos y el Estado de México.
DINERO HAY Y HABRÁ
RECONSTRUCCIÓN; pero, ese dinero está ahí, no baja. Lo que no hay es tiempo, en nueve meses, el proceso
político que está ya en marcha para la disputa del 2018 definirá el desenlace y
el horizonte de la Reconstrucción, de la recomposición social y política.
ESTAMOS ANTE UN ANTES Y UN
DESPUÉS DE LA RECONSTRUCCIÓN.
Entre aquellas certezas que han entrado en crisis y un panorama incierto, con
mucha desconfianza hacia el Gobierno y el cinismo de toda la partidocracia y la
complicidad del INE, que pretende asumirse como el ave que vuela sobre el
desastre sin mancharse sus alas. Nadie es inmune a esta sinergia que el
desastre desato.
En
aquel 19 de septiembre de 1985, pavoroso desastre 20 mil
muertos, 5 mil
inmuebles colapsados. NO hubo presencia
del Estado; tardó tres días en llegar y dejó a su suerte a la población
civil; en este sismo del 2017, el Estado
llegó después de que cientos de miles de voluntarios encabezaron la iniciativa
y el liderato en el rescate. Hoy 2017 el Estado llegó imponiendo el control y
sus protocolos, con la Marina, el Ejercito, la policía federal; pero, el Estado
ha tenido que reconocer la enorme presencia de los cientos de miles voluntarios
y buscar la coordinación con la sociedad, con muchos roses, y pretensiones de
hacer a un lado a los voluntarios y porque ha sido evidente que la cadena de
mando y sus protocolos han generado no pocos conflictos.
Aquel
Estado del 85 estuvo paralizado de
miedo, la sociedad se volcó a encabezar todas las operaciones del rescate y
atender todas las necesidades, sin experiencia para atender el enorme tamaño
del desastre, menos organizada y a la distancia de 17 años del 68, mostró menos
conciencia crítica hacia el Gobierno y lo que hizo el Gobierno, cuando salió de
su espasmo, fue dar algunos pasos, con su maquinaria pesada, y algo más. De aquél
1985 quedo como un fuerte impacto en la memoria del imaginario social dio pasos
para organizarse; la enorme y extraordinaria solidaridad, marcó a esa
generación y esa inmensa movilización social generó un extenso movimiento de
organizaciones, Asamblea de Barrios, Superbarrio, la Coordinadora Única de
Damnificados (CUD) entre muchas otras que presionaron al Gobierno para que
apoyara con recursos la Reconstrucción, abrió un proceso de clientelismo
político; muchos de esos líderes se volvieron gobierno en la ciudad a través de
nuevas estructuras clientelares. Aun así, el radicalismo de la movilización
social preparó una salida política con Cuauhtémoc Cárdenas que se postuló para
la presidencia, el fraude lo derrotó y más tarde triunfó para ser el primer
gobernador de la CDMX claro no se entiende el arranque hacia la transición
democrática en la CDMX (que aún no llega, porque sigue en su fase de simulación
democrática y) en el país sin el terremoto del 85.
LA SALIDA HISTÓRICA FRENTE AL
DESASTRE NACIONAL DE 1985, fue
aquella extraordinaria movilización social nacional. y estudiantil (el
movimiento del consejo estudiantil universitario, CEU, 1987, llenando la plaza
del Zócalo con 100 mil participantes) que llevó a Cuauhtémoc Cárdenas a
postularse como candidato a la presidencia y que el fraude, “la caída del sistema” impidió el
arribo de Cárdenas a la presidencia.
Hoy en
el desastre nacional del 19 de septiembre 2017, ¿Cuál es la salida histórica, sabiendo que estamos, en la renegociación del TLCAN, y a las
puertas de la elección federal para la presidencia en el 2018? Y con las condiciones del Retorno del Sujeto
social. Sería una ingenuidad suponer que los actores políticos no están
haciendo cálculos y manejando este escenario de desastre como “laboratorio político” para entrar
preparados, con un nuevo lenguaje a la disputa del poder; porque
definitivamente van por el botín
político, los miles y miles de voluntarios.
Sabiendo
que en este sismos 19/Sep./17., el Estado llegó después, cuando el brazo
solidario de cientos de miles de voluntarios habían tomado las iniciativa y
asumiendo el liderato para encabezar rescates, construir centros de acopio,
coordinar a cientos de brigadas, crear una plataforma digital, en tiempo real,
focalizando puntos críticos demandando todo, organizaron brigadas para obtener
todo lo demandado y llevarlo a los distintos puntos en que se requería con
urgencia, después llegó el Estado cargado sus llamados “Protocolos” a cargo de la Marina, el Ejercito, Prevención Social,
política federal y policías locales, imponiendo el control, buscando,
fallidamente, alejar a la presión de los miles y miles de voluntarios, que
rebasaron ese control, una y otra vez.
La coyuntura histórica está
abierta y pasa por el antes y el después del
desastre nacional. Esta Historia de la Reconstrucción, apenas se inicia.
domingo, 1 de octubre de 2017
ANÁLISIS DEL ESPECIALISTA VÍCTOR GARCÍA MOTA SOBRE LOS ÚLTIMOS HECHOS.
Estamos
en México ante un antes y un después
por el impacto de tres sismos, el primero, el de la noche del jueves 7
de septiembre 2017 de 8.1 de intensidad y el
segundo, el de 7.1 de intensidad del martes 19 de septiembre de 2017 a las
1:14 PM; y el tercer sismo del
sábado 23 de septiembre a las 7.53 de intensidad de 6.1 Un mismo año 2017, un
mismo mes, septiembre; y su impacto, no se reduce a Chiapas, Oaxaca, Guerrero,
Morelos, Puebla, y a la Megalopolis de la Ciudad de México, ni tampoco solo al
Sureste del país, o al Centro del país, ni solo a los 50 millones de mexicanos
en este espectro territorial, afecta a los más de cien millones de mexicanos
porque su impacto está en todo el país.
Evidentemente el impacto en la Megalopolis ha concentrado la atención,
voluntarios y una masa de recursos solidarios; nada menor son las consecuencias
en las regiones y entidades afectadas.
Este
momento es de una gran coyuntura histórica, porque arroja un haz de nuevas certezas,
nuevas incertidumbres, muchas paradojas, muchos contrastes y muchas
contradicciones marcando el antes y el
después, sobre un tiempo y espacio modificado radicalmente. La vida normal
ha sido alterada brutalmente, y para cientos de miles empezar de cero; y ciertamente
hay nichos donde la apariencia de la vida, parece normal, puntos urbanos, en
que el transcurrir de la vida cotidiana da la apariencia que aquí no ha pasado
nada, pero ya todo ha cambiado radicalmente para que la Megalopolis pueda
volver a su vida normal nueva, tardara mucho tiempo; y esto mismo para todos
los estados afectados, sus zonas, sus regiones, sus localidades, sus espacios
urbanos y rurales; y no menos para el resto del país por el haz de tendencias y
factores desatados en estos epicentros de los temblores.
Lo
evidente es que el impacto demoledor de las fuerzas de la naturaleza sismos y
huracanes provocó un cambio radical de
todas las percepciones que teníamos sobre el panorama del presente y del
futuro de México.
Ha emergido una poderosa fuerza
moral del pueblo de México
frente a la enorme devastación en el centro del país y en las entidades del Sur
y Sureste ha dejado un sinnúmero de muertes, niños, jóvenes, mujeres, hombres;
un paisaje de dolor, sufrimiento, angustia, crisis de ansiedad y tristeza en
las poblaciones con la devastación de sus casas, escuelas y de innumerables inmuebles,
edificios, hospitales, oficinas, departamentos, colapsados en muchas entidades
afectadas, tanto en sus capitales, regiones, localidades, urbanas, rurales y en
la Capital de la Republica, la Gran Megalopolis. Muchos decesos y muchos
hospitalizados.
La
reacción humana, esa ola de cientos de miles y miles de voluntarios cuya
solidaridad cubrió a los damnificados, extraordinaria movilización humana; y no
es patrimonio exclusivamente mexicano; es una reacción esencialmente humana,
que se encuentra en todo el mundo a lo largo de la Historia de la humanidad. Aquí
la reacción del pueblo de México fue inmediata frente a este desastre, la fuerza
moral del pueblo mexicano arropando con un inmenso manto de solidaridad, un
ejército de voluntarios; que a diferencia del temblor de 1985, hoy es la
tecnología y la presencia de una cultura en el imaginario social, activado como
una memoria colectiva en las redes sociales y el celular que propició el
despliegue de un movimiento inmenso de jóvenes, hombres y mujeres en su
mayoría, que fueron asumiendo el liderato y tomado la iniciativa y la ofensiva
para atender con urgencia el mar de necesidades dando prioridad al rescate de
seres humanos vivos, atrapados entre los escombros, formaron brigadas,
levantaron centros de acopio, albergues; levantaron una plataforma digital
focalizando todos los puntos del desastre articulando, en tiempo real
respuestas a las miles de necesidades, cientos de miles de voluntarios volcados
materialmente para atender la urgencia de sacar de los derrumbes, transportando
en bicicletas, motos, camiones, coches, todo lo que con urgencia se requería:
picos, palas, cascos, cubre bocas, cuerdas, mazos, seguetas, escaleras,
cubetas, guantes, cuerdas, lámparas y la presencia del binomio de perros de
rescate, máscaras, arneses, mosquetones, etc.; en paralelo agua, alimentos,
medicinas entre muchas y otras urgencias tanto en la Capital de la República
como hacia Chiapas, Oaxaca, Puebla, Morelos, donde el panorama del desastre fue
evidente con edificios colapsados y de esos escombros fueron rescatando con
vida a hombres, niños, mujeres. Con la movilización de la sociedad civil pronto
entró la coordinación con las diversas instituciones Federales y locales, la
marina, el ejército, el cuerpo de prevención social, las policías federales y
locales. Los medios fueron cubriendo minuto a minuto el tamaño del desastre
natural y dando cuenta de la fuerza moral, la voluntad y la valentía de los
voluntarios, los rescatistas, los topos, más adelante llegaría la solidaridad
internacional. La poderosa fuerza moral de cientos de miles de jóvenes, mujeres
y hombres ha cubierto con su voluntad todos los puntos del desastre, un enorme
camada de héroes anónimos, que arriesgando su propia vida, con valentía y
arrojo, cruzaron la línea roja para sacar vida de los escombros. Los cientos de
miles de jóvenes, mujeres y hombres voluntarios han vivido y viven una profunda
experiencia humana que ya los transformó, los ha dotado de madurez y con una
mayor fuerza para enfrentar el futuro, con mayor criterio y voluntad. No podrán ser un botín político de la
partidocracia y de políticos que se han quedado inmovilizados y mudos
frente al desastre y con serias resistencias para entregar la inmensa riqueza
de sus recursos financieros para la reconstrucción del pueblo de México. Estos
cientos de miles de voluntarios, forman una población urbana, son clase media,
la inmensa mayoría estudiantes de prepa, universitarios de la UNAM, iberos, del
poli, y de muchas otras universidades, con mayor información. Esto hace una gran
diferencia la participación social, urbana y rural de los pueblos en Chiapas
con más de cinco millones de habitantes, Oaxaca con más de cuatro millones, y
de Morelos con más de dos millones y Puebla con más de seis millones, y de la
Capital de la República, con más de diez millones; y esto también se refleja en
el colapso de inmuebles y decesos en todas las entidades afectadas. Todo esto
hace que el foco de la mayor atención nacional e internacional es y siga siendo
la Megalopolis de la Ciudad de México: 3000 inmuebles afectados y muchos serán
demolidos y más de 293 decesos por los sismos.
El impacto demoledor de los
sismos y de huracanes ha dejado un desastre nacional, natural, infraestructural y
estructural, económico, educativo y social. Se ahonda la profunda desigualdad
en el país y se profundiza abismalmente la asimetría social y económica entre
el norte y el centro, el sur y el sureste en general demandando inmensos
recursos financieros para la reconstrucción; sin duda hay la masa de recursos
que se requieren para la enorme tarea de reconstrucción, pero de manera paradójica,
ésta será una línea de repunte de la economía por la masa de insumos que esta
tarea demandará, y el salario a la movilización de miles y miles de albañiles,
ingenieros, arquitectos, y pueblos dispuestos a levantar sus casas. Queda un
país con varias dimensiones y varias velocidades. Haciendo evidente que no hay
tiempo y que toda la convergencia de asuntos internos reclaman atención y
velocidad de solución. La entrada de maquinaria pesada marca ya la línea hacia
la reconstrucción, una etapa compleja que requiere muchos recursos, mucho
tiempo para su realización.
México está contra el tiempo, los millones de afectados
demandan con urgencia, viviendas, activar su economía afectada, sus oficinas,
sus comercios, demandan empleo, no solo los que han perdido todo, los miles de
desempleados, reactivar estos procesos
demandan tiempo, no se producirá la reactivación en lo que resta del año,
ni tampoco en el próximo año. Revisar y levantar censos del desastre, no solo
de inmuebles, toda la infraestructura dañada, el censo de los inmuebles que hay
que derrumbar, atender con urgencia a toda la población en los albergues.
Tiempo es el que no hay, porque convergen a esta
inmensa tarea otros tiempos urgentes,
el proceso electoral del próximo año ya se abrió y la Sucesión Presidencial es
una demanda exponencial de tiempo, nominalmente 90 millones de mexicanos se
involucrarán en estas elecciones del 2018 que disputarán más de tres mil
puestos de elección popular. No hay
tiempo, el tiempo del presidente EPN, ya se agotó, y tiene la urgencia de
no dejar el inmenso tiradero que ha brotado del desastre nacional y en eso la
va, la continuidad de la presidencia para su partido, PRI, o definitivamente su
perdida. No será suficiente aplicar el esquema del INFONAVIT Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los
Trabajadores, con tarjetas para ir al cajero y sacar el dinero para comprar los
insumos de construcción; hay un tope idéntico para los millones de afectados y
ellos tendrán que pagar mano de obra, etc. Exacto,
no hay tiempo, porque hay que cerrar las negociaciones de revisión del TLCAN y
que no afecten al país; menos en el curso de la elección federal presidencial y
en el momento en que no hay hasta ahora, ningún acuerdo real y concreto, solo
meras consideraciones generales de coincidencia, vagas e imprecisas, ante el
golpeteo que seguirá realizando Trump para construir su salida de este TLCAN.
La reconstrucción solo la puede llevar a cabo el Estado; pero este Estado
Neoliberal ha sido señalado como Un
Narco Estado fallido; y se requerirá un Estado Nacional con una Política
Pública coherente y consistente en los objetivos frente al desastre, no meras
medidas de socorro, circunstanciales, y asistencialismo. Y no hay es Estado, y
ya no hay tiempo, para levantar una Estado Nacional con esa política pública; y
este Gobierno con este Estado está de salida. El desastre y el tiradero seguirá
ahí, lo tendrá que asumir el próximo presidente.
El
Presidente de México ha sido fotografiado en todos los puntos del desastre
natural, la apariencia parece dar credibilidad que Enrique Peña Nieto, se viene
alzando como un presidente comprometido con su pueblo. Es verdad o pura neblina que se esfuma en las imágenes televisivas
frente al auditorio televisivo. El Gobierno y todos sus secretarios y
gobernadores, al darse baños de pueblo,
¿realmente han limpiado la corrupción, esa pandemia que cruza a gobernantes y
sus instituciones?; ¿ya hay credibilidad institucional? ¿Ya no tiene razón de
ser el movimiento de los padres por la desaparición de los 43 de Ayotzinapa que
este mes del 26 de septiembre cubre cuatro años de protesta, porque el Gobierno
aún no tiene ninguna respuesta? ¿El país azotado por la guerra del crimen
organizado que venía arrojando cadáveres por todo el territorio, ha dejado de
hacer sus tropelías? ¿Los miles y miles
desaparecidos, secuestrados ya han aparecido y no habrá más secuestrados, ni
desaparición forzada? ¿Realmente es creíble que la partidocracia se desprenda
de su millonaria riqueza y la dé para la reconstrucción de los miles de
afectados y que el INE haga lo mismo? ¿Realmente México está UNIDO frente al
presente y el futuro que le depara? Cuando todas las maquinarias políticas
están trabajando a tiempo completo para incorporar en sus campañas “el nuevo
lenguaje que arroja el desastre nacional”: México todos somos uno…
Cuando
la prensa reporta que en Morelos se desvían las toneladas cajas de alimentos y
medicinas enviadas desde Michoacán y de la Ciudad de México y se embodegan para
uso electoral; y cuando en Oaxaca, un político donó cajas con su nombre y el
logo de su partido. Y la crisis política y de comunicación de la autoridad que
involucro, a la Marina y al Ejercito, y al Secretario de Educación Aurelio Nuño
diciendo que ha buscado a los padres de la niña; y todo esto, frente al misterioso caso de la niña
existente y luego, la versión de que nunca existió tal niña y después la mea
culpa del general por haber trasmitido un error que se sostuvo por más de 40
horas y que atrajo la atención mundial y nacional ¿cómo fue que se sostuvo este
misterioso caso que involucró a Televisa y a los mandos en el caso del Colegio
Rébsamen? ¿La verdad o la niebla?
EL
UNIVERSO DE LA POSTVERDAD
AVANZA
LA NEBLINA COMO UNA VERDAD CONTUNDENTE Y DESAPARECE COMO UNA NEBLINA
Estamos frente al antes y
después. El
peso de la historia, la vigencia de tendencias y factores socioeconómicos y
sociales. ¿Esta densa realidad ha desaparecido? ¿Han desaparecido todos estos
procesos que han venido marcando la realidad contemporánea de México? La alta
polarización social marcada por una desigualdad social brutal y ahora mayor,
producto de los sismos.
¿México
ya no está inmerso y sometido en la Órbita de la Geopolítica Hegemónica de
Washington?
¿Los
sismos han hecho posible una nueva Política Interna y Externa de México en ésta
coyuntura histórica?
Opacidad
es una palabra dura, no pesa, es como
una neblina que cubre como apariencia a la realidad, generando una
confusión como cortina de humo, sobre la gama de asuntos de la Nación, de tal
manera que cualquiera puede improvisar; y precisamente, esto es lo que
acontece, en el caos, a rio revuelto, cada quien va por lo suyo, es tan gris el
panorama que todo parece ser lo mismo.
Tras el
sismo del 19 de septiembre, el mundo y el país han estado pendientes de los
esfuerzos por salvar vidas en el Colegio
Rébsamen. En este escenario de la tragedia, el mando compuesto por el
subsecretario Enrique Sarmiento Beltrán, y el oficial mayor José Luis Vergara Ibarra Marina, Ejército, El coordinador nacional de Protección
Civil de la Secretaría de Gobernación, Luis
Felipe Puente, el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, policías federales, locales y miles de voluntarios y rescatistas
estuvieron enfocados durante más de 40 por sacar a una niña a la que se denomina
“Frida Sofía”. Presentaron a una “verdad como contundente”.
En el arranque
del desastre y de una movilización social de jóvenes que se erigen como los
lideres naturales para atender todas las operaciones a realizar ante el
desastre que baña no solo a la Megalopolis, se extiende a Morelos, a Puebla y
que hace desaparecer a San Gregorio y que la Delegación de Contreras deja a
cientos de miles de damnificados, no
solo los decesos, los sobrevivientes que han perdido todo, muchas familias
siguen esperando ayuda, en albergues, durmiendo en la calle, en parques, todos afectados
solos y a movilizarse con las uñas para revertir la fuerza del desastre. Hacia
esos puntos en la Capital de la República y en los Estados afectados se ha
desplazado esa fuerza social de miles y miles de voluntarios, mujeres, hombres
de todas las edades, haciéndose cargo real de los asuntos del desastre y que rebasa
a todas las instituciones involucradas; y que se enfrentó al ejército que
sistemáticamente se les quiso someter y alejarlos lo que desde el día del sismo
no se han detenido roses difíciles y agresivos, no pudieron sofocar el impulso
de la movilización social; pero en paralelo se ha levantado una NEBLINA, que ilustra plenamente como el
poder levanta una NEBLINA como
paraguas para hacer evidente que busca levantar poder, levantar credibilidad
que no tiene y que todo parece tan natural y verdadero pero que hace agua por
todas partes, llenando los escombros con un mar de apariencias.
He aquí un botón del iceberg, el tamaño del desastre de la
Escuela Rébsamen que concentró al Secretario de Educación al Coordinador del
Comando Operativo del rescate en el Colegio Rébsamen, Marina, Ejército, policía
federal y local, y un inmenso mar de voluntarios.
“El botón
de muestra”: El Colegio Rébsamen ha sido, para muchos, uno de los puntos
más afectados del sismo de 7.1 grados Richter que azotó a la Ciudad de México,
Morelos, Estado de México y Puebla el martes 19 de septiembre a la 1:14. Ahí,
una zona de la escuela con los tres niveles básicos de educación se derrumbó,
siniestro que hasta el momento ha dejado 25 personas fallecidas, 21 de ellos
son niños; y que hoy sabemos que violó todos los reglamentos de construcción
que compró a las autoridades de Tlalpan para evitar que cancelarán ese colegio.
Sobre esas autoridades del colegio pesa la muerte de 21 personas.
Sabemos
que algo ha llamado la atención, el rescate de una niña de 12 años, que según
diversos medios se llama Frida Sofía y está atrapada debajo de una mesa de
granito en el segundo piso del edificio que se cayó.
A más
de 24 horas de que se inició el rescate de la pequeña, porque aunque el sismo
sucedió a las 1:14, los rescatistas supieron de la existencia de la niña hasta
las 11 del miércoles 20 de septiembre.
Hay una
gran confusión con este caso porque las versiones son muchas, Televisa aseguró
por más de 12 horas que la niña había sido contactada por los rescatistas, que
dio su nombre, que dijo que estaba muy cansada y que además señaló que cerca de
ella había otros tres niños, pero no sabía si estaban o no con vida.
El
problema fue que cerca de la 1 de la mañana, comenzaron a publicarse diferentes
versiones, algunos cuerpos de emergencia entrevistados en el lugar decían que
la menor ya había sido rescatada, pero que los nombres que había dado eran Ana
Sofía, Frida Sofía o solo Sofía.
A la
par, otro rescatista afirmaba que sí que la niña ya había sido rescatada y que
estaba bien.
La
historia no fue menor, medios internacionales estaban replicando la
información, pero nadie sabía que estaba pasando, por un lado se sabía que la
tecnología había reportado un cuerpo con calor, pero el rescate se complicaba
cada vez más, poco a poco los cuerpos de emergencia reportaron que no se podía
instrumentar el rescate porque la lluvia que cayó por la noche del miércoles
estaba afectando los escombros y otra porque no sabían a bien dónde estaba la
pequeña.
El
jueves por la mañana, el silencio comenzó a ser sospechoso, ya no había
transmisión del rescate en vivo y la única información confirmada la dio el
vicealmirante de la SEMAR, José Luis
Vergara, el máximo mando en el sitio, dijo que lo único que se sabía es que
era una niña que comentó que necesitaba ayuda, pero nada dijo de su nombre, ni
de otros niños en el sitio.
Las
maestras en el sitio, los padres de familia, una de ellas entrevistada por el
noticiario de Carmen Aristegui, aseguró que uno de los maestros negó la existencia
de la pequeña.
De
acuerdo con el último corte de información de las 14 horas del jueves 21, la
Secretaria de Marina, quien coordina los trabajos en el colegio, asegura que SÍ
se tienen indicios IMPORTANTES de vida, pero no revela cuántas personas ni nada
con respecto a la pequeña. Se desprende de esto que se han rescatado 11 menores
con vida, 19 menores muertos y 6 adultos muertos, un total de 25 fallecidos.
Se cree
que en el lugar hay alguien con vida, no se sabe si es un pequeño, tampoco si es
Frida Sofía, esta información contrasta con la que se había dado en la noche
anterior cuando se hablaba de cuatro niños vivos.
Este
último corte, proporcionado por el
subsecretario de Marina, Ángel Enrique Sarmiento, afirma que se tienen
indicios de que la persona que está atrapada podría ser una integrante del
equipo de intendencia, según este funcionario YA NO HAY NIÑOS POR RESCATAR.
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