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Todos los textos son propiedad de sus autores, quienes tienen todos los derechos sobre ellos (¿o será al revés?) y han decidido libremente publicarlos aquí para la difusión pública sin fines de lucro. *Este proyecto está basado, en sus orígenes, en la idea de Dulce Chiang y Alicia Quiñones



jueves, 5 de octubre de 2023

UN TESORITO QUE RELEEO MUY POCO, DEBO RELEERLO MÁS,

 




Consejos a los jóvenes literatos
 
Charles Baudelaire

 

Los preceptos que se van a leer son fruto de la experiencia; la experiencia implica una cierta suma de equivocaciones; y como cada cual las ha cometido –todas o poco menos-, espero que mi experiencia será verificada por la de cada cual.

***

I

DE LA SUERTE Y DE LA MALA SUERTE EN LOS COMIENZOS

Los jóvenes escritores que hablando de un colega novel dicen con acento matizado de envidia: "¡Ha comenzado bien, ha tenido una suerte loca!", no reflexionan que todo comienzo está siempre precedido y es el resultado de otros veinte comienzos que no se conocen.

...creo más bien que el éxito es, en una proporción aritmética o geométrica, según la fuerza del escritor, el resultado de éxitos anteriores, a menudo invisibles a simple vista. Hay una lenta agregación de éxitos moleculares; pero generaciones espontáneas y milagrosas jamás.

Los que dicen: "Yo tengo mala suerte", son los que todavía no han tenido suficientes éxitos y lo ignoran.

***

Libertad y fatalidad son dos contrarios; vistas de cerca y de lejos son una sola voluntad.

Y es por eso que no hay mala suerte. Si hay mala suerte, es que nos falta algo: ese algo hay que conocerlo y estudiar el juego de las voluntades vecinas para desplazar más fácilmente la circunferencia.

***

II

DE LOS SALARIOS

Por hermosa que sea una casa es ante todo -y antes de que su belleza quede demostrada- tantos metros de frente por tantos de fondo. De igual modo la literatura, que es la materia más inapreciable, es ante todo una serie de columnas escritas; y el arquitecto literario, cuyo sólo nombre no es una probabilidad de beneficio, debe vender a cualquier precio.

Hay jóvenes que dicen: "Ya que esto vale tan poco, ¿para qué tomarse tanto trabajo?" Hubieran podido entregar trabajo del mejor; y en ese caso sólo hubieran sido estafados por la necesidad actual, por la ley de la naturaleza; pero se han estafado a sí mismos. Mal pagados, hubieran podido honrarse con ello; mal pagados, se han deshonrado.

Resumo todo lo que podría escribir sobre este asunto en esta máxima suprema, que entrego a la meditación de todos los filósofos, de todos los historiadores y de todos los hombres de negocios: "¡Sólo es con los buenos sentimientos con los que se llega a la fortuna!"

Los que dicen: "¡Para qué devanarse los sesos por tan poco!" son los mismos que más tarde quieren vender sus libros a doscientos francos el pliego, y rechazados, vuelven al día siguiente a ofrecerlo con cien francos de pérdida.

El hombre razonable es el que dice: "Yo creo que esto vale tanto, porque tengo genio; pero si hay que hacer algunas concesiones, las haré, para tener el honor de ser de los vuestros".

III

DE LAS SIMPATÍAS Y DE LAS ANTIPATÍAS

En amor como en literatura, las simpatías son involuntarias; no obstante, necesitan ser verificadas, y la razón tiene ulteriormente su parte.

Las verdaderas simpatías son excelentes, pues son dos en uno; las falsas son detestables, pues no hacen más que uno, menos la indiferencia primitiva, que vale más que el odio, consecuencia necesaria del engaño y de la desilusión.

Por eso yo admiro y admito la camaradería, siempre que esté fundada en relaciones esenciales de razón y de temperamento. Entonces es una de las santas manifestaciones de la naturaleza, una de las numerosas aplicaciones de ese proverbio sagrado: la unión hace la fuerza.

La misma ley de franqueza y de ingenuidad debe regir las antipatías. Sin embargo, hay gentes que se fabrican así odios como admiraciones, aturdidamente. Y esto es algo muy imprudente; es hacerse de un enemigo, sin beneficio ni provecho. Un golpe fallido no deja por eso de herir al menos en el corazón al rival a quien se le destinaba, sin contar que puede herir a derecha e izquierda a alguno de los testigos del combate.

Un día, durante una lección de esgrima, vino a molestarme un acreedor; yo lo perseguí por la escalera, a golpes de florete. Cuando volví, el maestro de armas, un gigante pacífico que me hubiera tirado al suelo de un soplido, me dijo: "¡Cómo prodiga usted su antipatía! ¡Un poeta! ¡Un filósofo! ¡Ah, que no se diga!" Yo había perdido el tiempo de dos asaltos, estaba sofocado, avergonzado y despreciado por un hombre más, el acreedor, a quien no había podido hacer gran cosa.

En efecto, el odio es un licor precioso, un veneno más caro que el de los Borgia, pues está hecho con nuestra sangre, nuestra salud, nuestro sueño ¡y los dos tercios de nuestro amor! ¡Hay que guardarlo avaramente!

IV

DEL VAPULEO

El vapuleo no debe practicarse más que contra los secuaces del error. Si somos fuertes, nos perdemos atacando a un hombre fuerte; aunque disintamos en algunos puntos, él será siempre de los nuestros en ciertas ocasiones.

Hay dos métodos de vapuleo: en línea curva y en línea recta, que es el camino más corto. (...) La línea curva divierte a la galería, pero no la instruye.

La línea recta... consiste en decir: "El señor X... es un hombre deshonesto y además un imbécil; cosa que voy a probar" -¡y a probarla!-; primero..., segundo..., tercero...etc. Recomiendo este método a quienes tengan fe en la razón y buenos puños.

Un vapuleo fallido es un accidente deplorable, es una flecha que vuelve al punto de partida, o al menos, que nos desgarra la mano al partir; una bala cuyo rebote puede matarnos.

V

DE LOS MÉTODOS DE COMPOSICIÓN

Hoy por hoy hay que producir mucho, de modo que hay que andar de prisa; de modo que hay que apresurarse lentamente; pues es menester que todos los golpes lleguen y que ni un solo toque sea inútil.

Para escribir rápido, hay que haber pensado mucho; haber llevado consigo un tema en el paseo, en el baño, en el restaurante, y casi en casa de la querida. (...)

Cubrir una tela no es cargarla de colores, es esbozar de modo liviano, disponer las masas en tono ligero y transparentes. La tela debe estar cubierta -en espíritu- en el momento en que el escritor toma la pluma para escribir el título.

Se dice que Balzac ennegrece sus manuscritos y sus pruebas de manera fantástica y desordenada. Una novela pasa entonces por una serie de génesis, en los que se dispersa, no sólo la unidad de la frase, sino también la de la obra. Sin duda es este mal método el que da a menudo a su estilo ese no se qué de difuso, de atropellado y de embrollado, que es el único defecto de ese gran historiador.

VI

DEL TRABAJO DIARIO Y DE LA INSPIRACIÓN

(...)

Una alimentación muy sustanciosa, pero regular, es la única cosa necesaria para los escritores fecundos. Decididamente, la inspiración es hermana del trabajo cotidiano. Estos dos contrarios no se excluyen en absoluto, como todos los contrarios que constituyen la naturaleza. La inspiración obedece, como el hombre, como la digestión, como el sueño. (...) Si se consiente en vivir en una contemplación tenaz de la obra futura, el trabajo diario servirá a la inspiración, como una escritura legible sirve para aclarar el pensamiento, y como el pensamiento calmo y poderoso sirve para escribir legiblemente, pues ya pasó el tiempo de la mala letra.

VII

DE LA POESÍA

En cuanto a los que se entregan o se han entregado con éxito a la poesía, yo les aconsejo que no la abandonen jamás. La poesía es una de las artes que más reportan; pero es una especie de colocación cuyos intereses sólo se cobran tarde; en compensación, muy crecidos.

Desafío a los envidiosos a que me citen buenos versos que hayan arruinado a un editor.

(...)

¿Por lo demás, qué tiene de sorprendente, puesto que todo hombre sano puede pasarse dos días sin comer, pero nunca sin poesía?

El arte que satisface la necesidad más imperiosa será siempre el más honrado.

VIII

DE LOS ACREEDORES

(...) Que el desorden haya acompañado a veces al genio, lo único que prueba es que el genio es terriblemente fuerte; por desgracia, para muchos jóvenes, ese título expresaba no un accidente, sino una necesidad.

Yo dudo mucho que Goethe haya tenido acreedores (...). No tengan acreedores jamás; a lo sumo, hagan como si los tuvieran, que es todo lo que puedo permitirles.

IX

DE LAS QUERIDAS

Si quiero acatar la ley de los contrastes, que gobierna el orden moral y el orden físico, me veo obligado a ubicar entre las mujeres peligrosas para los hombres de letras, a la mujer honesta, a la literata y a la actriz; la mujer honesta, porque pertenece necesariamente a dos hombres y es un mediocre pábulo para el alma despótica de un poeta; la literata, porque es un hombre fallido; la actriz, porque está barnizada de literatura y habla en "argot"; en fin, porque no es una mujer en toda la acepción de la palabra, ya que el público le resulta algo más preciosos que el amor.

(...)

Porque todos los verdaderos literatos sienten horror por la literatura en determinados momentos, por eso, yo no admito para ellos -almas libres y orgullosas, espíritus fatigados que siempre necesitan reposar al séptimo día-, más que dos clases posibles de mujeres: las bobas o las mujerzuelas, la olla casera o el amor.

-Hermanos, ¿hay necesidad de exponer las razones?

15 de abril de 1846









POESÍA DE HACE DIEZ AÑOS SE ACUERDAN? MIS LECTORES?

 

Marcos García Caballero

 

Así solamente. Justo a destiempo para suscribir el tiempo,

atrás de mí el paraíso,

adelante el mundo como fragmento.

Ahora  quizá sé algo más que sólo cruel y chata sabiduría,

algo más que si quiera la paradoja amorosa de  noches enemigas

y la alcohólica poesía.  

Trogloditas como bestias y vaya túnel: pinche metro interminable,

pinche navidad de cena de ciegos y la consigna

“no trates con los hipócritas”.

“Es mejor conocer la sabiduría de los niños y de la amada…,”

de la que no escribe  ni escribirá  soy de ti o  quiero serlo,

¿serás tan cruel como los poemas de Efraín que me hacen acuclillarme y maldecir?

¿O seré  salvado acaso por el trote diario en medio de quién sabe qué ciclones,

ametralladoras como bocas, muñones para dar la mano,

“revolución con Mayúscula y entre comillas”

“Sólo cumple su ley don gobierno”

“don te mando y don te jodo y te devoro vivo y autografiado”?.

Vaya con este interminable y estúpido internet.

Hasta nuestra sagrada poesía bajó del templo y se metió entre un millón de cables particulares, cada uno, habrá que decirlo, con su opinión muy personal sobre la vida y obra de Martin Hiedegger, por supuesto.

Quiero viajar a Xalapa, quiero desayunar en Palenque y en este querer se me está yendo y se me viene la vida encima.

Quiero esconderme aunque sea una vez al año en una etiqueta negra,

no quiero caer al precipicio,

no, porque ya no soy budista… solamente una noche cada vez más dilatada y fría,

cada vez la soledad está más cerca,

el negro toro de sangre; “Antonin Artaud”, otras frases:  

“Peyote”, “Tarahumara” es decir Rarámuri, o sea,  pies corredores y me sonrojo de la cintura para arriba y para abajo  no,  pero es decir…

es un abrevar en el canto de esta esquina, de nadie,

luz de hace siglos vista por elites de ciegos,

tormentas negras de vicio acumulado en el rencor de cualquier escaldada lengua y basurosa conciencia, tomen su valor y su retro programación autodidacta y su negra jactancia de abedules de tierna  y feroz inocencia,

he aquí la noche, el baile, el señor pene y para él, su majestad la vulva,

Charles Baudelaire ha sido convocado, pero las águilas carcomen su carroña en medio de cerezas de Hoolywood y astillas rotas de licor, ¿será un viejo poema o un extraño fuera de su  hospital? ¿La locura?

¿O solamente un pinche dolor estomacal?

Es, quizá, te falta ser algo así como un pie desnudo

de experimento medicinal y medio cerebral para ser parte de la luna y

¡¡flash dance!! Take on me, my baby

que ya voy disecado escupiendo y mentando madres, mientras todo se derrumba estólidamente aquí afuera, como nunca sabré quien está detrás de mí dictándome esta parte infravalorada de mi conducta, mi ser y mi conciencia.

 

 

 

lunes, 25 de septiembre de 2023

CUENTO PUBLICADO EN TRANSGRESIONES, NO TIENE QUÉ VER CON ROSETÓN DE PLATA, POR MARCOS GARCÍA CABALLERO..

 

    PATITA POR PATITA

 

Es un relato que he contado ya varias veces con algunas variantes a lo largo de muchas sobremesas o cruzando tragos con amigos. Ya mucho tiempo después y en mi edad  adulta; los sucesos que voy a mostrar ahora: La escena inicial debe  verse en 1984, en mi salón de quinto o sexto de primaria, con niños y niñas sin uniforme ni enseñanza religiosa, se trataba de tener apertura mental, excelencia y gusto por la vida combinada con los estudios.

Una primaria privada en el sur de la ciudad de México que contaba con buen prestigio para entonces y, en particular, detrás de los salones normales de clase y el patio con cancha de basquetbol y una pequeña tienda para las horas recreativas, un jardín alambrado -para que los estudiantes no jugáramos a destruir las macetas-,  y un refulgente salón especial que era el laboratorio de biología de todos los grupos. Ese fue mi primer y único laboratorio de biología en mi vida y lo recuerdo como si al entrar en él junto con mi grupo de generación, nos convirtiéramos de ipso facto en naturalistas franceses del siglo XIX de esos que viajaban por todo el mundo y llegaban hasta tierras ignotas del África o Suramérica debido a su ansia exploradora y la verdad es que no exagero tanto: en ése laboratorio había desde avispas atrapadas en ámbar, hasta toda clase de insectos disecados y en planos, un cráneo de un puma y la colección más sorprendente de escarabajos que haya visto nunca, avispas, arañas, lagartijas disecadas también y planos del cuerpo humano; es decir, todo un mundo por descubrir para nosotros solos y cada viernes.

Además Mario, el maestro, era amigo de mi familia y eso ante mis compañeros me daba un plus, un plus algo loco porque había un par de encimosos que de “wookie”, no me bajaban. (Sí, el wookie de la película híper famosa, el tal chewbacca, que le llaman) Pero así las cosas, sucedió ese gran día, habíamos terminado con la lección de inglés y el maestro de biología nos llamó para ir al laboratorio. Debo detenerme en el momento en que ese día, un amigo llamado Diego, había llevado muy presumidamente a la escuela una tarántula viva, casi tan grande como del tamaño de una mano. La llevaba en un frasco y ese día él fue la sensación de toda la escuela, ese muchacho ese día no se movió ni se ajetreó mucho  como los demás a la hora del descanso, jugando al básket o lo que fuera, estaba simplemente sentado afuera de la dirección de la escuela y todo mundo venía a preguntarle de dónde había sacado eso.

Que supuestamente de un pueblo cercano a Cuernavaca donde sus padres estaban fincando un terreno, y que los albañiles la habían encontrado. Que su padre le había dicho que tal vez sería bueno llevarla a la clase de biología. La cosa esa causaba miedo, pero seguramente la pobre estaba más espantada, por esa nuestra pequeña potencia infantil o casi adolescente: digamos, ¿Qué hubiera pasado si  algún loco se lo hubiera arrebatado y hubiera destapado el frasco encima de una muchacha? O peor: ¿de un maestro? Qué bueno que hasta eso, Diego aguantaba todos los jaloneos y se pasó el recreo con una paleta helada chupándosela y el frasco con esa cosa a un lado. Pero como dije, había acabado la clase de inglés y llegaba hora del laboratorio de biología… Entonces sí, Diego, muy presumido, bajó inmediatamente las escaleras de los salones, muy orgulloso de ser la sensación de la escuela, todos bajábamos igual que él como si fuéramos sus escoltas, ya que el frasco era el precioso tesoro para el laboratorio. Llegamos al laboratorio y vimos a Mario platicando con los dos muchachos de la limpieza de la escuela y cargando un serpentario. ¿Un serpentario? Sí, una especie de caja rectangular con poca arena en su interior y para sorpresa, lo que veía Mario adentro ya que le pidió a todo el grupo que tomara sus bancos: un camaleón pequeño un poco más chico que la tarántula.

No fui yo el primero en comunicarle a Mario lo que traía el frasco de Diego, todo el grupo se lo dijo. Por eso hablaba Mario con los de la limpieza: ellos habían encontrado al camaleón en el jardín alambrado.

Mario pidió al grupo que le bajaran al escándalo, miró la tarántula en el frasco y luego al serpentario, luego, sonriendo con malicia dijo que podíamos hacer un experimento esta vez.

Le preguntó a Diego: –¿No te importaría regalarnos tu tarántula?

Diego respondió que se podía usar para la clase de biología.

Perfecto, respondió Mario, tomó el frasco, inspeccionó la tarántula y luego al camaleón.

Como que el salón no entendía pero todos estaban en ascuas.

Mario nos pidió que nos acercáramos para ver el experimento. Así lo hicimos.

Mario abrió el frasco y aventó a la tarántula al serpentario donde estaba el camaleón tan tranquilo como si nada, con los ojos entrecerrados. La tarántula sintió de inmediato que pisaba arena…

–¿Qué va a pasar? –gritó todo el grupo.

–Ahorita lo van a ver –dijo Mario sonriendo.

La tarántula empezó a mover sus patas y a caminar, tal vez, con ganas de causarnos miedo, ya que de eso viven cuando no comen, según decía Mario, pero en cuanto la tarántula vió al camaleón acurrucado en una esquina, entró en pánico, corría de un lado para otro del serpentario como queriendo salirse, lo cual, debido a la altura de las paredes de cristal era imposible; corría y corría de un lado para otro, mientras, el camaleón tan campante echaba la flojera; de repente la tarántula pasó un poco más cerca del camaleón y nada más abrió la boca y sacó la lengua y ¡órale! Una pata menos para la tarántula, que seguía queriendo escaparse y no podía hacerlo. De repente pasó cerca otra vez y ¡órale! Otra pata menos para la tarántula. Nos quedamos impresionados. Así pasó todo el rato hasta que la tarántula sólo tenía tres patas. Y el camaleón tan campante ni siquiera se había movido de su sitio… Cuando la tarántula ya no se podía mover, ahora sí se movió el camaleón, volvió a abrir la boca y se la tragó entera.

¡Hoóooorales!–dijimos todos a coro.

El inolvidable Mario se echó a reír y dijo: “¿Quién trae un jaguar y un venado para la próxima clase?”

 

jueves, 21 de septiembre de 2023

POEMA DEL LIBRO VARIA MUSA POR MARCOS GARCÍA CABALLERO..

 

UNO CAMINA POR AHÍ…

 

Para Cyntia Bustamante

CINCO

 

 

Uno camina por ahí entre los escombros

de su propia memoria,

uno inventa el paraíso en el ángel negro del poema,

cuando se entiende que la poesía

no camina con pasos de paloma,

como creía Nietzsche,

sino con el tonelaje ardiente del deseo que se levanta

del agua metálica y la nube de obsidiana

que nos recuerda el rostro pálido

de los niños anaranjados,

de las señoras con rostro de cobalto,

la soledad del hombre de la calle

que carga en sus espaldas las garras de un cuervo

que se llama sorpresa, cotidianidad,

trabajo y un sueño infinito

donde cabe toda la historia de un país hecho persona,

el andamiaje sonoro de una lucha que es el nacer,

recobrar la inocencia en el nocturno secreto del padre,

para volver a ser el partícipe de una historia mítica,

un abrevar de pequeñas y grandes galaxias,

que contienen el todo que contienen.

Es el estallar del logos en la intemperie de lo real,

ese rostro transparente que refleja

el abarcar de una pregunta que nace del dolor,

de la pérdida, la pugna entre la palabra

y la resistencia de la cosa física,

el objeto que no es más que el objeto,

pero que nos obliga volver a él para transformarlo y así,

cubrirnos de palabras, aquél lugar donde nace el entendimiento,

la sorpresa del amor y su fantasma,

su posibilidad de ser o desistir.

Hay triunfos que duran lo que dura la palabra

que se nos dedica con cuidado o con amor,

el reconocimiento y la confirmación de ser y estar hechos

de algo más que un intento

y una perseverancia: eso, es acariciar la magia,

la presencia, la importancia que no está convencida de sí misma,

sino la importancia que llega a su cita

y se alza en el oleaje de una guitarra,

que triunfa en el desafío que no es sino una nueva pregunta,

un carruaje y caballos entre siete montañas,

una tranquilidad que pretende indagar,

hablando en plata, en estas pupilas que me miran

diciéndote toda esta tontería, para comprobar

que la construcción del hombre puede ser

la pared de lo grotesco, o simplemente un flor

de cristal o papiroflexia,

para que tú sientas como corre por tu pierna,

lo que yo entiendo por la palabra amor.

 

 

 

sábado, 2 de septiembre de 2023

"SOLICITU DE TRABAJO" POR MARCOS GARCÍA CABALLERO..

 

SOLICITUD DE TRABAJO

 

 

El mundo se ha cansado tanto

de esperar un nuevo Arthur Rimbaud

que yo presento mi solicitud al puesto vacío,

pero aviso de antemano que quiero un ascenso hasta Rabelais.

Tengo obra leída y obra escrita.

¿Intentos de suicidio?

Vaya pregunta: Tengo tres y muy dramáticos.

¿Damas enloquecidas? Así dejé a más de una.

Tengo el ensayo sobre Rimbaud que hizo Henry Miller

y creo que es el mejor que se ha escrito sobre él; por pensar así,

regalé el libro a quien de verdad lo necesitaba.

Tengo una amiga que me abre los ojos encima

cuando le cuento que leo a Baudelaire,

y luego, ella come y habla de quesadillas y

los muertos de hambre de los artistas.

Tengo una carrera en filosofía que abandoné

por no considerarla a mi altura

y muchas borracheras con final dramático,

torpe, chistoso o divertido.

Tengo cuatro entrevistas en radio,

pero esas no valen porque a Rimbaud nunca le hicieron una.

Tengo dos novelas autobiográficas que hablan de cómo

uno muere y nace en la aventura y las carreteras.

Me han despedido no muy bien de todos los trabajos

en donde me contrataron muy bien.

Y tengo un padre y una línea recta

y muchos besos prometidos para un gran día.

Además me considero simpático y tan soberbio

como dice la Biblia griega, es decir, mi soberbia es

y ha sido una vara con la cual he medido ciertas cosas

y me la han devuelto para estrellármela en la cara.

A la cara me la han besado y pateado y reconocido.

Como ésta es una solicitud al puesto vacante desde hace más de un siglo,

quedo de usted y no digo mis recomendaciones.

 

Atentamente,

“HAY QUE SER ABSOLUTAMENTE MODERNO”

 

RECUERDO DE CHIAPAS, POR MARCOS GARCÍA CABALLERO

 

RECUERDO DE CHIAPAS

 

Te aprieto la mano oteando tu horizonte,

pronuncio desde lo alto con mi copa

tu nombre escrito en pliegues de selva tropical.

Mientras te aguardaba, aquí en la ciudad,

sabía de rumorosas costas y de enfebrecidos pensamientos

que cruzaban por tu mente años atrás,

cuando los dos dormíamos en campamentos rebeldes.

He visto ahora con vacío y saliva salada aquellas fotos,

me parecen perfectas para la juventud de entonces,

sin embargo, ahora que dejo esta casa, ya no tienen nada que decirme.

Es y era también tu blusa: ¿Lo recuerdas? Mira: acá estoy yo,

ése fui, quizá no sé qué percibiré ahora, pero tu cabellera untándose

con ese filo de ron sobre mi pecho y esta erótica mía eres tú y afortunadamente,

no puedo decir que he perdido nada junto a ti; eres ese poema buscado y nunca escrito desde hace años: tu voz me lo confirma ahora,

ese recuerdo salvaje somos dos y somos de ahora en adelante:

siempre cambiantes, siempre contentos, siempre luminosos.

 

 

POR MARCOS GARCÍA CABALLERO PROSA POÉTICA "SIEMPRE"

 

POEMA SIN TÍTULO

 

Cuando emerjan las dos gargantas

de océanos diferentes,

chocando archipiélagos y tormentas

contra dos que tres palabras que sostienen

a un corazón antes de la estocada,

mientras a los pies desciende este importante

pensar que ya no soy el mismo,

este saber que probablemente seré mejor o quizá peor,

sencillamente…

la explicación es ésta: yo te amo, así de simple,

así mi cresta y mi gancho y

mis novelas inconclusas y mis viajes y mi deseo todo

de verte aunque sea un segundo en tu transparencia,

en tu ser, en tu virtud, mujer, y ahí por siempre, desfallecer.

 

SIEMPRE

 

Siempre es el mismo poema el que se escribe, siempre es la misma pregunta, cambian los significados en los cuatro puntos cardinales, pero bajo el enigma de la existencia, surgirá por otros y por otras, la radicalidad dispersa que desde hace siglos es el árbol que escribimos entre todos. Mártires y conquistados, leprosos y gallos, orfebres y rutas paradisíacas, el enigma indestructible está ahí al alcance de la mano, sólo es menester resignificarlo. Palabra, emoción, rima, recuerdos de hace muchos años, siglos llenos de presente o ceniza en el escritorio, son, junto al amor y todos los grandes temas y subtemas, las rutas que trazan los poetas, al pie del nombre propio, al pie de la amada, al pie de los centavos del día, etcétera. Poeta, trágate tus palabras, como dijo Don Octavio, pero en distinta boca…

POR MARCOS GARCÍA CABALLERO, DEDICADO A LA FILÓSOFA, MAESTRA, DOCTORA HONORIS CAUSA POR LA UNAM OLBETH HANSBERG

 

AULA MAGNA

 

 

Con el aula de conferencias

llena de estudiantes

el generoso Alejandro Rossi

luce como el hombre orquesta

hablando de la novela negra.

Sus palabras tienen la grave

ternura, el sello intocable

de quien demuestra,

casi con un cráneo en la mano,

interrogándose e interrogando,

el aparatoso monólogo

del más inmortal de los escritores en lengua inglesa.

Más aún, sin embargo, de forma distraída…

no existen más formas misteriosas

de escribir para un escritor contemporáneo,

que custodiar sus múltiples metamorfosis

(Elías Cannetti lo dijo).

Y lo más importante de todo, lo más milagroso,

es que cada joven que escucha, toda joven,

secretamente quisieran arrancarle

un secreto íntimo, algo que los haga

creer que ellos mismos, dos décadas más tarde,

puedan decir ante semejante público,

parecidas palabras con recursos retóricos propios.

Rossi, el enorme, el ser universal

ha dado por terminada la faena.

Él –o al menos eso creen los más avezados–

piensa en un whisky con hielos…

En plena fuga.

 

Agosto 2010

 

 

SEAMOS CONTUNDENTES EN POESÍA !! POR MARCOS GARCÍA CABALLERO

 

SIN TÍTULO

 

 

En medio de los valles del poema,

gritaré tu nombre.

Cuando recorra

toda aquella mordedura

que el mundo me tiene preparada,

me recargaré sobre lo que siempre ha sido

mío, y lo palparé con suavidad,

esperando que alguna voz

del portento salvaje,

me traiga, al fin y al cabo,

alguna noticia de tus ojos

donde se esconde una flor,

un fuerte “¡Carámba!”

Y si estás ahí,

habitaré tu nombre.

 

Agosto 2010

 

 

 

 

 

DOS POEMAS POR MARCOS GARCÍA CABALLERO

 EL CLAVADO

 

Aficionado permanente a la

lejana inmortalidad, desde luego.

Aficionado a lo creado por vía del espíritu y el pensamiento,

que digan lo que digan, siempre sopla por donde quiere

y aparte, siempre está más vivo

que la horrorosa materia y los objetos.

Aficionado, soy eterno aficionado a la obra poética de Eduardo Lizalde,

poeta mayor de nuestras letras.

Él obtuvo siempre sobresaliente en todo, como el tigre solar y el amante mayor.

Aficionado, soy permanente aficionado a la obra cumbre

de las letras francesas: Gargantúa y Pantagruel.

De hecho, todo escritor que se precie debería recordar su juventud

con el Capítulo Once

de “La adolescencia de Gargantúa”.

Aficionado, eterno aficionado soy de mi propia juventud.

He ahí mi falla, mi llaga querida:

Señores, poderosos fiscales, amigos entrañables

y seres de otras latitudes, regálenme ese recuerdo,

el único memorable: esa rebeldía hecha acto, amor, poesía y canto,

epopeya mayor, singladura,

recuerdo enemigo y único,

recuerdo odiado tantas veces

repetido como pasos en falso,

con alcohol o con alarde de ¿qué pasaría si yo tal cosa…?

Es así, y es un recuerdo ya insoportable que no tengo,

amiga mía, confidente y locamente deseada: ese recuerdo ya te pertenece.

 

2

Por primera y única vez tengo la edad de Cristo:

(¿Pregunto acaso: se trata de una broma tirada desde la mitología femenina?)

veo con pesar el escape del tiempo: el tic… y luego el tic tac…

el camino andado y el desandado, lo que hice y lo que no haré nunca,

lo que soy y seré con cierto polvo y diamante, hacia delante y hacia atrás,

con un hilo de nostalgia al baúl de los recuerdos

y mi primera letra bien escrita, que me dicen fue la e (es decir la e

para decirle a mi hermana ¡es que eres una estúpida!).

Cómo pasan siempre así, repetidas, una y luego otra,

generación tras generación y sin poder evitarse,

—proyecto moderno eurocentrista— las torpes confesiones y proezas escolares.

La plástica rutina, la matemática, el diez en biología y también

saber que la vida está perdida.

El amorcito querido por el único niño que fui,

el único niño que ahí me espera, en algún lugar inhóspito cuya rendija habla

con el soplo de la memoria y el tiempo.

Hoy saldré a cavar mi tumba, a plantar 90 árboles

y boicotear la poesía enemiga en una

de estas noches de partidocracia electorera y autogoles del gobierno.

Con un cúter separaré las páginas de un libro malo

y haré poesía dadaísta, como la que sale en el periódico del domingo.

Grabaré mis iniciales en tu copa y luego me beberé tu risa,

hasta el fondo, esa enorme y sabrosa pulpa

que late detrás de tus dientes hasta que venga el plato fuerte:

la enjaulada ambición de ser uno y una

con la noche hasta el último céntimo de la luna.

Veré tu rostro y luego me volcaré a pensar en tu ausencia,

por todas las veces que fue un dolor, para nunca poder olvidarte.

 

 

Mayo 2007

 

 

 

 

DIRE STRAITS (MOMENTO DE TRIUNFO)

 

 

No importa finalmente

No importa

La diaria caída del mundo

En sus estrechos peligrosos…

En sus raros e inigualables confines.

Declaro la infinitud

Al ala del ángel más perverso del poema.

 

Decido tener un salero y la obra completa

De la literatura francesa, con ello vengo

A preguntarte si el amor entre tú y yo existe

Y dímelo rápido que los del coche me están esperando,

Porque en ti está la sonrisa

Porque en ti está la gracia,

Me chiveo ante tu belleza

Y se me ocurre

Prestar atención al milagro

De tu presencia

 

A tu sonoridad, me estoy refiriendo

A tu esencia

Eso que no es pero sí es y nunca acaba.

Por siempre perdurable entre los estrechos peligrosos…