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*Este proyecto está basado, en sus orígenes, en la idea de Dulce Chiang y Alicia Quiñones




sábado, 22 de julio de 2017

Soy un Puño de Tierra echado al Viento: JAIME LABASTIDA OCHOA

Tengo entre mis curiosidades sonoras (que son varias) esta Joya: VOZ VIVA DE MÉXICO (editado en Disco Compacto por la UNAM) del Doctor Jaime Labastida Ochoa, Premio Nacional de Poesía Jaime Sabines, Doctor Honoris Causa por la UAM y director de la editorial Siglo XXI, además de que es actualmente, uno de los filósofos mexicanos más prominentes y preclaros y creo no equivocarme si digo que ya desde los últimos 25- 30 años.
El disco es una belleza; se trata de 18 poemas leídos en voz del autor de El Edificio de la Razón he inmediatamente nos captura su poesía, ¿Por qué? Bueno, pues porque dice palabras o, diría mejor; enunciados cerrados en sí mismos, graves, atrevidos, fuertes he incluso muy pero muy finos como: "levantamos la copa en el mar de Venecia...", luego dos o tres palabras perfectas, exactas y luego otra serie de enunciados tremendos y así elabora su poesía éste filósofo: se nota, ya después, como a la cuarta o quinta vez de escucharlos, que detrás de este poeta se esconde un pensador inmenso, es decir, sus poemas, al estilo del pensamiento estrictamente filosófico, están hechos a la manera de rompecabezas, no digo esto por que contengan exceso de violencia berbal o por el tono (casi siempre más bien grave) o tema sobre el que descansan, sino por la sustancia poética misma que emana de escucharlos. "Soy la soledad que entra en tu corazón". Le dice Jaime a su amada, le dedica a su hijo Pablo unas "palabras para un poema" sobre la muerte de su padre, "ciego de nacimiento, me escandaliza el tacto", "¿Por qué la estrella y la conciencia?", etcétera, y al final de cada Poema hay un Jaime Labastida, todo un grande, pensando: "piensame lector, piensa el fundamento de tu realidad también con ésta poesía". 
Jaime Labastida Ochoa es ya un poeta y filósofo internacionalmente respetado, por eso, suena casi a despedida una de sus frases: "¿Recordarán algunos mi sonrisa?" No se preocupe doctor Jaime: muchos hemos vivido su sonrisa, y claro, por supuesto que la recordaremos... y no sólo eso.
Cómprenlo; en librerías EDUCAL o la Librería de la UNAM.


lunes, 5 de junio de 2017

Próximamente en éstas excelentes editoriales dos Libros de mi autoría:

"EL RESULTADO DE LA UVA" RELATOS MITOMANÍACOS, SE TRATA DE UNOS RELATOS DE CORTE INTIMISTA COMO UN DIARIO, DONDE EL AUTOR BUSCA ATRAPAR AL LECTOR DE MANERA INTIMISTA Y EXPRESIONISTA CODEÁNDOSE CON ÉL, HUBICADOS FIRMEMENTE EN EL TIEMPO Y EN EL MAPA




"VESTIGIOS DE CERRO HERMOSO" MÁS QUE UNA NOVELA CORTA, ES UNA NARRACIÓN APRETADA, ESPESA, UNA PROSPECCIÓN DEL AUTOR SOBRE SÚ PERSONA, UNA NOVELA REBELDE, CON MUCHAS ASOSIACIONES DE IDEAS, JUEGOS DE LENGUAJE, Y A PESAR DE TODO, TAMBIÉN ES UNA HISTORIA DE AMOR".


viernes, 2 de junio de 2017

JOHN KEATS; EL MÁS CLÁSICO DE LOS ROMÁNTICOS INGLESES (31 octubre 1795—febrero 21 de 1821)



LA VÍSPERA DE SAN MARCOS

Cayó en un día de sábado;
Doblemente sagrado el toque de sábado,
Que llamó al pueblo para la oración de la tarde,
Las calles de la ciudad estaban limpias y hermosas,
Por todos los chaparrones de las lluvias de abril,
Y, en los cristales de las ventanas del Oeste,
La fresca puesta de sol desmayadamente hablaba
De los inmaduros y fríos valles verdes,
De los setos de verdes espinos sin florecer,
De nuevos ríos con brotes primaverales de juncias,
De primaveras junto arroyos ocultos
Y margaritas sobre escalofriadas colinas.
Doblemente sagrado fue el toque del sábado:
Las silenciosas calles estaban repletas
De graves y piadosas compañías,
Calientes por los fuegos de sus oratorios,
Y, avanzando con aire de recato
Al canto comunitario y la oración vespertina,
Todos los pórticos y los bajos
Estaban llenos de pacientes gentes, lentas,
Con calladas oraciones y los pies arrastrando
Mientras alto y hermoso tocaba el órgano.
Las campanas habían callado, las oraciones comenzado
Y Berta todavía no había advertido
Un curioso cuerpo, remendado y rasgado,
Que durante todo el día, desde el amanecer,
Había tomado cautivos sus ojos
Entre sus brocados de oro;
Perpleja se hallaba por mil cosas,
---las estrellas del cielo, las alas de los ángeles,
Mártires con ardiente resplandor,
Santos azules en rayos de plata,
La coraza de Moisés y las siete
Palmatorias que Juan vio en el cielo,
El león alado de San Marcos
Y el arca de la Alianza
Con sus numerosos misterios
Querubines y ratones dorados.
Berta era una bella doncella
Que vivía en la vieja plaza de Minster;
Desde su hogar podía ver,
Lateralmente en su rica antigüedad,
Hasta la tapia del jardín del Obispo,
Donde los sicomoros y los altos olmos,
Llenos de hojas, el bosque había abandonado,
Que el frío viento del norte nunca marchitó,
Tan refugiados por el poderoso edificio.
Berta se levantó y leyó un instante
Con la frente apoyada en el cristal de la ventana.
De nuevo lo intentó y lo intentó otra vez,
Hasta que la sombría tarde extendió la oscuridad
Sobre la leyenda de San Marcos.
Del campo de rizado césped, fino y delgado,
Levantó su cálida y suave barbilla,
Con el cuello dolorido y ojos errantes,
Deslumbrada con santas imágenes.

Oscuro estaba todo, y todo silencioso,
Salvo de vez en cuando la callada pisada,
De alguien retornando tarde a casa,
Haciendo eco en la verja del Monasterio.
Las Clamorosas cornejas, que todo el día
Sobre las cimas de los árboles y torres juegan,
Pareja por pareja habían ido a descansar,
Cada una en su antiguo nido del campanario,
Donde caen pronto dormidas
A la música de soñolientas campanadas.

Silencioso estaba todo, y todo oscuro,
Fuera y en la habitación del hogar:
¡se sentó pobre alma engañada!
Y encendió una luz con carbón oscuro
Inclinada hacia adelante, con el brillante pelo caído
Y el libro terciado, en contraste con el resplandor.
Su sombra, en difícil postura,
Se reflejaba en tamaño gigantesco
En la viga del techo, como la silla de roble,
La jaula del loro y el panel cuadrado,
Y la angulosa y cálida cortina invernal
En la que se veían muchos monstruos
Llamados palomas de Siam, ratones de Lima,
Aves del paraíso sin patas,
Guacamayos, tiernos Avadavat, (“aves cantoras de India”)
Y gatos de Angora de piel de seda.
Leía sin cansancio, su sombra todavía se reflejaba,
Como si quisiera llenar la habitación
Con extrañas sombras y formas.
Como si una fantasmal reina de espadas
Hubiera venido a hacer burla a su espalda,
A danzar y frotar sus negras vestiduras.
Sin cansancio leía la página de la leyenda
De san Marcos, desde la juventud a la vejez,
En la tierra, en el mar, en las prisiones paganas
Alegrándose por sus muchos dolores.
A veces el sabio eremita,
Con dorada estrella o brillante daga,
Se refería a piadosas poesías
Escritas con pequeñísima pluma de corneja
Debajo del texto, y así la rima
Quedaba dividida de vez en cuando:
----“Como escrbido sine desvío
Han los homes antes que bendecidos despierten
Cuando que sus amicos los piensen undidos
En critas mu metidas bago terra;
Y como uno pequeño ninio deue ser
Uno santo ante sus nascimiento,
Faced que la madre (¡Dios la benediga!)
Quede en solitariedad
Y bese devuota la santa cruce.
Del amor Diuino y la forza de Satán
Él escribió y mucha cosa ma:
De mucho cosa que no uere.
Pero tengoa decir veritas
De la Santa Cecilia
E principalmente que autorizado
De santo Marcos vida y muerte”:

Por fin sus constantes párpados
Cayeron sobre el ferviente martirio,
Finalmente a su santa gloria,
Exaltada entre el brillo de los cirios
En Venecia…

(Inacabado)
1819

miércoles, 31 de mayo de 2017

ESTE 2017 Hápax Poético cumple diez años de existencia

(((¿¿YA SE OLVIDARON DE LAS PENDEJADAS??? ¿¿YA PODEMOS HABLAR DE LITERATURA????))))   ¡¡¡LO CELEBRAMOS CON POESÍA; DEL MISMO LIBRO, OTRO POEMA!!!



Fecha: de aquí a la eternidad.
ASUNTO: SOLICITUD DE TRABAJO
A LA INMORTALIDAD: PRESENTE

El mundo se ha cansado tanto
de esperar un nuevo Arthur Rimbaud
que yo presento mi solicitud al puesto vacío,
pero aviso de antemano que quiero un ascenso hasta Rabelais.
Tengo mucha obra leída y obra escrita.
¿Intentos de suicidio?
Vaya pregunta: Tengo tres y muy dramáticos.
¿Damas enloquecidas? Así dejé a más de una.
Tengo el ensayo sobre Rimbaud que hizo Henry Miller
y creo que es el mejor que se ha escrito sobre él; por pensar así,
regalé el libro a quien de verdad lo necesitaba.
Tengo una amiga que me abre los ojos encima
cuando le cuento que leo a Baudelaire,
y luego, ella come y habla de quesadillas y
los muertos de hambre de los artistas.
Tengo una carrera en filosofía que abandoné
por no considerarla a mi altura
y muchas borracheras heroicas con final dramático,
torpe, chistoso o divertido.
Tengo cuatro entrevistas en radio,
pero esas no valen porque a Rimbaud nunca le hicieron una.
Tengo dos novelas autobiográficas que hablan de cómo
uno muere y nace en la aventura y las carreteras.
Me han despedido no muy bien de todos los trabajos
en donde me contrataron muy bien.
Y tengo un padre y una línea recta y una escopeta
y muchos besos prometidos para un gran día.
Además me considero simpático y tan soberbio
como dice la Biblia griega, es decir, mi soberbia es
y ha sido una vara con la cual he medido ciertas cosas
y me la han devuelto para estrellármela en la cara.
A la cara me la han besado y pateado y reconocido.
Como ésta es una solicitud al puesto vacante desde hace más de un siglo,
quedo de usted y no digo mis recomendaciones.

Atentamente,
“HAY QUE SER ABSOLUTAMENTE MODERNO”

Con copia para los herederos bastardos de:
Blaise Cendrars,
Henry Miller,
Efraín Huerta y
Ezra Pound.