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*Este proyecto está basado, en sus orígenes, en la idea de Dulce Chiang y Alicia Quiñones




lunes, 30 de enero de 2012

LA BOMBA POLÍTICA DE TIEMPO

De cada 100 adolescentes internados en un centro para menores infractores, 14 ingresan, en más de una ocasión al año, por reincidir en alguna conducta delictiva.


La Encuesta Nacional de Gobierno 2010 Poder Ejecutivo Estatal (ENGPEE 10), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que del 1 de enero al 31 de diciembre de 2009 fueron recluidos 12 mil 404 adolescentes en alguna institución para menores infractores del país. De ellos, mil 681 fueron internados más de una vez en el mismo año.

En 2005 se reformó el artículo 18 constitucional, para implementar un sistema integral de justicia penal para quienes cometieran un delito y tuvieran entre 12 años y menos de 18 años de edad.

De acuerdo con el texto constitucional, el internamiento de los menores sólo debe utilizarse “como medida extrema y por el tiempo más breve que proceda (…) únicamente a los adolescentes mayores de 14 años, por la comisión de conductas antisociales calificadas como graves”.

Con ello se buscó, entre otras cosas, un sistema que procurara la recuperación y reinserción de los menores en la sociedad pero, a pesar de todo, un número importante vuelve a cometer otro delito.

Los casos de reincidencia más preocupantes se ubican en Baja California, Sonora, Nuevo León y el Distrito Federal. En Baja California, 24 de cada 100 menores infractores son reincidentes; en Sonora, 22 de cada 100; en Nuevo León, 19 de cada 100, y en el Distrito Federal, 16 de cada 100.

Por otra parte, 17% de los adolescentes internados por delitos patrimoniales —daño en propiedad ajena, fraude, abuso de confianza, despojo, entre otros— ya había estado en un centro de reclusión por cometer la misma falta u otras distintas.

En la misma situación está 15% de los internados por delitos del fuero federal; 13% de quienes robaron algún bien; 9% de quienes atentaron contra la integridad de una persona, y 7% de quienes cometieron un homicidio.

Los jóvenes que privaron de la libertad a alguna persona o que cometieron un delito de tipo sexual presentan los casos de reincidencia más bajos: 6% y 4%, respectivamente.

Lo más preocupante es que para muchos menores significa el inicio de una carrera delictiva. Una encuesta, realizada en 2009 por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) a la población adulta reclusa en el Distrito Federal y el Estado de México, reportó que 7.4% de los sentenciados ya había estado internado en alguna institución para jóvenes infractores.

Robo, el principal delito

La principal falta que cometen los menores infractores es el robo: casi cuatro de cada 10 adolescentes que ingresan a un centro de internamiento lo hacen por esta conducta. Le siguen delitos contra el patrimonio, con 28.1%, y delitos del fuero federal, con 20%.

De acuerdo con la ENGPEE 10, en 2009 fueron internados 2 mil 476 adolescentes por delitos del fuero federal, aunque no se especifica el tipo de falta que cometieron.

Sin embargo, los anuarios estadísticos estatales de esta encuesta indican que mil 59 adolescentes fueron remitidos a centros en ese año por cometer algún delito contra la salud, de los cuáles 735 fueron internados.

Al cruzar esta información en la ENGPEE 10, se deduce que aproximadamente uno de cada tres adolescentes internados por un delito federal tuvo que ver con posesión, consumo o comercio de drogas.

El resto de los menores están recluidos por homicidio (5.3%), delitos sexuales (5%), lesiones (3.3%) y privación ilegal de la libertad (1.1%).


Encuentran la muerte

El futuro de muchos menores, sobre todo aquellos relacionados con las bandas del crimen organizado, es aún más aterrador. Algunos son cooptados y adiestrados por organizaciones criminales para cometer las peores atrocidades contra integrantes de los grupos contrarios. Tal es el caso de Édgar, un muchacho de 14 años identificado por las autoridades como El Ponchis, quien fue reclutado por el cártel del Pacífico Sur para torturar y asesinar brutalmente a sus rivales.

Pero otros más forman parte de las estadísticas de los asesinados por estas rivalidades. La Base de Datos de Presuntos Homicidios Relacionados con la Delincuencia Organizada indica que entre 2007 y 2010 fueron ejecutadas 30 mil 858 personas, de las cuales 7.3% tenía menos de 20 años.

En cuatro años han sido ejecutados 312 menores de 15 años, y mil 953 jóvenes de 16 a 20 años, cifra que puede ser superior, ya que no se determina la edad de 43.6% de las víctimas.

Los estados que reportan el mayor número de ejecuciones de menores de 20 años por presunta rivalidad delincuencial son Chihuahua, con 911 asesinados; Sinaloa, con 333; Guerrero, con 141; Durango, con 140; Michoacán, con 94, y Baja California, con 81.

Las ejecuciones reportadas en esta base de datos son aquellas que, por sus características, se presume que víctima, victimario o ambos pertenecen a una organización criminal.

A simple vista se les ve cansados, permanecen sentados en su lugar durante largas jornadas de trabajo y con la mirada intranquila, se notan nerviosos e inseguros, son retraídos y prefieren la soledad durante el horario laboral; se irritan y distraen fácilmente o quizá se muestren violentos ante la menor alteración, presentan sudoración constante en manos, cara y cuerpo, así como dolores frecuentes; ellos son víctimas de Burnout o desgaste ocupacional, es decir, estrés laboral.

En la ciudad de México los niveles de estrés laboral a los que se someten principalmente las personas entre 25 y 40 años de edad son un factor de riesgo que se ha convertido en un problema de salud pública.

Deterioro físico y emocional del trabajador, pérdidas económicas para las empresas y un posible colapso para las instituciones de salud son los riesgos ante este tipo de estrés.

De acuerdo con el estudio de Desarrollo de la Escala Mexicana de Desgaste Ocupacional (Emedo) para medir Burnout o desgaste ocupacional, realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a 510 personas de entre 24 a 33 años de edad, los resultados muestran que 100% de quienes se sometieron a la prueba presentan algún nivel de estrés, aunque 60% ya presentaba niveles altos y trastornos físicos.

De la muestra, 45% laboran en la iniciativa privada, 36% en el sector público y 20% de manera independiente.

Jesús Felipe Uribe Prado, investigador y académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que los trastornos o síntomas del estrés pueden afectar, con el tiempo, el ritmo de vida de la gente, la disminución de desempeño laboral, el agotamiento emocional y los sentimientos de incapacidad, aunados a una serie de malestares físicos que desembocan en enfermedades como depresión, asma, hipertensión, dolores, impotencia sexual, infartos, diabetes e incluso algunas adicciones como alcoholismo y tabaquismo. “El estrés es uno de los principales detonantes de enfermedades”, dijo.

El Burnout o desgaste ocupacional se compone de tres elementos: agotamiento emocional y físico, baja productividad laboral y despersonalización, es decir, irritabilidad, actitudes negativas y frías a clientes, pacientes o alumnos, según sea el caso.

Los resultados negativos son para el sujeto que lo sufre y para la organización donde trabaja. Para el primero, las alteraciones son físicas y emocionales; para la empresa, el deterioro se manifiesta en la calidad del servicio que brinda el trabajador, ausentismo y desempeño que lo obliga a renunciar o a que lo liquiden.

Este problema no distingue el puesto que desempeña el trabajador, se da en todos los niveles, desde puestos operativos, medios y ejecutivos. “Los niveles de estrés que presentan los trabajadores que habitan en el DF son altos; muy similares a los de otros países y se presentan principalmente en gente joven. Es este grupo el que más se somete a estrés, pero el impacto o la factura será cobrada cuando la persona tenga más de 40 años”, aseguró el especialista.

Estrés, un círculo vicioso

María de la Soledad Escamilla, responsable del programa de Salud Mental de la Secretaría de Salud del DF, definió el estrés como un estado de tensión cuyas causas son: constantes exigencia del jefe y el compromiso que tiene el empleado con su labor, la percepción de que no hay recursos materiales suficientes, se percibe una amenaza de perder su empleo, horarios extendidos de más de ocho horas y no saber poner límites a las exigencias, es decir, comprometerse a algo que sale de sus posibilidades cumplir.

“El estrés laboral se va convirtiendo en un estado de intolerancia que impacta al área del conocimiento y provoca bajos niveles de atención, por lo tanto no hay concentración y se convierte en un círculo vicioso”.

La especialista explicó que existe un estrés positivo, aquel que nos mueve a hacer lo que nos gusta y se llama eustrés, mientras que el distrés es del tipo negativo; este último puede afectar la salud de quien lo padece, por ejemplo, a nivel físico ocasiona trastornos de sueño porque en el horario que deberían utilizar en dormir permanece despierto y al no tener un sueño reparador el organismo continúa trabajando.

“Si una persona no duerme lo suficiente al día siguiente se levanta cansado y de mal humor, se va a trabajar ya agotado y aunado a otros factores como la saturación del transporte público, el tiempo de traslado y el tráfico vehicular, el nivel de estrés va en aumento”, señala la funcionaria.

“Es común encontrar gente peleando en el Metro o autobús porque alguien más apenas lo rozó, no es que el acto haya provocado la ira de la personas, es el cúmulo de estrés que explota con esa acción. Igual, vemos a diario gente molesta tocando el claxon de su auto cuando no existe posibilidad de avanzar, esos son signos de estrés”.

Aunque cualquier persona puede padecerlo, las mujeres son más propensas que los hombres a sufrirlo, ya que además de trabajar, tienen por consenso social roles que cumplir como ser madre, esposa, ama de casa y todo lo que ello implica; además, interfiere el factor hormonal y con ello el incremento de tensión y los niveles de estrés.



Prevención

Entre las medidas para prevenir y disminuir los niveles de estrés laboral está la implementación de programas de interacción para que el empleado se relaje y tenga menos fatiga, más horas de esparcimiento y recreación, hacer ejercicio y alimentación adecuada.

“Recomiendo permanecer hasta 40 minutos sentado frente a la computadora o trabajando, luego de ese tiempo cambiar de actividad al menos durante 10 minutos. El empleado se puede poner de pie, cambiar de postura, despejarse y respirar profundamente, de esta forma el rendimiento es mayor, ya que después de 40 minutos de concentración en una actividad el cerebro deja de retener toda la información y es más probable que se olvide a corto plazo”.

En los centros de salud del DF se brinda atención a quienes tienen estrés y otros padecimientos de salud mental mediante contención de crisis, análisis, diagnóstico y canalización con médicos especialistas, si es necesario.

María de la Soledad Escamilla advierte que debido al ritmo de vida y los altos niveles de tensión a los que está sometida la gente, así como a los cada vez más recurrentes problemas de salud derivados de ello, el estrés se ha convertido en una amenaza para el sector salud, por lo que la prevención resulta un factor fundamental para evitar complicaciones médicas de las personas y un colapso en las instituciones.

En febrero pasado entró en vigor la Ley de Salud Mental del Distrito Federal, con ella por primera vez se establece un marco legal para abordar asuntos como la integración a la comunidad de personas con trastornos mentales, prestación de atención de calidad, accesibilidad a dichos cuidados y protección de los derechos civiles, explicó la diputada perredista Maricela Contreras, presidenta de la Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa.

“Esta Ley tiene como base incorporar la atención de salud mental en los programas de salud pública con enfoque preventivo y al primer nivel de atención, garantizar la disponibilidad de recursos para la atención, establecer una organización de los servicios de salud mental para contar con psiquiatras, enfermeras, sicólogos y trabajadores sociales, así como ofrecer atención especializada, desarrollar una política desde una perspectiva de derechos humanos, donde se erradique la discriminación y violaciones a los derechos de las personas con algún trastorno", entre otros.

En la ley se estable la creación de una línea telefónica y una página electrónica para brindar orientación y canalizar a personas con algún trastorno y se etiquetó 5% del presupuesto en salud para la atención de estos problemas, pero a siete meses de que entró en vigor la norma, no existe teléfono ni portal ex profeso al respecto.

LA CAPITAL, APOTEOSIS JUVENIL...

Entrevista con Iván Ríos Gascón a propósito de su reciente novela Luz estéril, 2003.


Marcos García 1.-Iván, primero, gracias por conceder esta entrevista, de tu novela Luz estéril, ¿qué dirías como primer acercamiento a cualquiera sobre tu trabajo, cómo invitarías a la gente a leer la novela?

R: Básicamente, la invitación a la lectura de un libro, desciende de la propuesta narrativa. Luz estéril es una novela urbana, cuyos personajes poseen una dimensión muy peculiar: ellos son criaturas que, en apariencia, viven desaforadamente. Son hedonistas, son misántropos –a su manera–, son nihilistas, son perversos, son grotescos: en suma, aspiran a la condición del ser excepcional, aunque la verdad es que representan todo lo contrario, ya que, en realidad, sus existencias son vacías, frías, simples y aburridas, por más que intenten huir del lugar común. Entonces, a partir de estos elementos, la novela comienza a desentrañar sus naturalezas, y el relato cobra fuerza a través de las tentaciones, los complejos y las debilidades de sus personajes. En Luz estéril, los personajes brillan mucho más que el relato en sí, y eso me parece lo mejor del libro. Ahora bien, creo que si existe otra cualidad, si podemos llamarla así, para exhortar a su lectura, ésta sería la del lenguaje: en toda la novela existe una búsqueda constante de la poesía de lo cotidiano, de lo aparentemente efímero o convulso.



Marcos García 2.- Cuando nos conocimos allá por 1995, tú trabajabas en el suplemento cultural el búho de Excélsior, ¿cómo resumirías esa iniciática experiencia de cerca de 10 años en el periodismo cultural al lado de gente como René Avilés Fabila?



R: Lo mejor de los años en Excélsior, fue la experiencia que adquirí en el periodismo cultural, tanto como editor como articulista. Mi carrera como escritor tiene poco o nada qué ver con el suplemento, porque como narrador, podría decirte que soy autodidacta. Yo jamás he formado parte de talleres literarios, ni mucho menos de una escuela como la de Sogem, así que, bueno, pues digamos que lo mejor de Excélsior se concretó en forjarme como profesional en los medios de comunicación.



Marcos García 3.- Luz Estéril es una novela que tiene muchos tipos de referencias, el rock contemporáneo, por ejemplo, otras, los libros de autores consagrados y otra más, la pintura, ¿hay algo que sientas que faltó mencionar como elemento artístico o como parte de la ambientación de la novela o tus ambiciones quedaron satisfechas?



R: Bueno, todas esas referencias que mencionas, tienen qué ver únicamente como, digamos, viñetas del ser en la cultura. A lo largo de tu vida o, mejor dicho, de nuestras vidas, vamos recolectando referencias artísticas y culturales, que moldean nuestra personalidad. Todos tenemos un soundtrack de nuestra película existencial; todos hemos leído una obra que influye enormemente en nuestro sentido de la vida; todos amamos un cuadro o una foto, en la medida que nos remite a experiencias dolorosas, trágicas o intensas. Por lo tanto, en Luz estéril estos elementos son como el compás dramático de la historia.



Marcos García 4.- Tu imagen en el viento (Aldus 1995) es una novela que sacaste en aquél año y que se podría decir que es continuación de ésta, es decir, te lo pregunto porque la estructura narrativa y casi hasta el tratado del erotismo de los personajes es el mismo…



R: No. De ninguna manera Tu imagen en el viento es la primera parte o la antesala de Luz estéril. Todo lo contrario. Ambas novelas son diametralmente distintas, comenzando por la prosa. Quizá tú encuentras analogías en la estructura narrativa y, tal vez, halles resonancias con el tratamiento erótico de ambas novelas, pero yo te diría que esto sólo se debe a mi estilo, mis búsquedas literarias, mi forma de abordar a la ficción. Todo escritor se distingue por la forma de explorar a sus personajes y, por qué no decirlo, de exorcizar a sus demonios.



Marcos García 5.- Tú Iván, naciste en 1968, según la novela de Copland ya no eres estrictamente parte de la generación x pero los sigues describiendo, recuerdo que en alguno de tus programas de radio en la extinta Rock 101 hablabas mucho con Jairo Calixto de la Generación X, ¿qué opciones les das? ¿La vacuidad y la pretensión es todo lo que cabe esperar de ellos en el futuro?



R: La generación X ya no existe. La generación X nunca existió en México. Cuando Jairo y yo hablábamos de ella, se debía a que era el tema literario de moda. Pero tienes razón: la vacuidad y la pretensión siguen siendo muy actuales y, quizá por ello se da esta coincidencia… Mmm, no. Luz estéril sólo es un retrato de las virtudes y defectos del México contemporáneo, de las generaciones cuyo destino –por nuestra historia, nuestra política y cultura–, es francamente incierto.



Marcos García 6.- Por último Iván, ¿cuáles son tus compromisos como escritor?



R: Para esto sólo hay una respuesta: escribir bien, crear un relato lo suficientemente divertido, irónico, provocador, lúdico o hasta repulsivo, pero que atrape al lector hasta el fondo de sus más temibles recovecos y, fundamentalmente, que lo haga reflexionar. Lo mejor que le puede pasar a un escritor es que cuando alguien termine de leer su obra, este hipotético lector se quede pensando, molesto o sonriendo tal vez, pero con la sensación de no haber perdido el tiempo…

FUEGO LUNAR

Esta noche sabes


cuál es el paradero de estos ojos,

de estas manos que oprimen

tus mejillas y tus muslos,

sabes de una tercera mirada,

más torva y merodeante,

de mi piel que regresa como un jaguar

después de su peregrinaje.

Reconoces que ahora

mi boca sabe a los olores de la costa,

que mi cuerpo huele a la fruta

que bajan los camiones de la sierra.

Que tallé con barro las ampollas

y que tiré una botella al mar de los recuerdos.

Que me emborraché tal vez

con algún papá de Córdoba, y que en una sola tarde,

olvidé todos tus rostros con tu rostro.

Sabes que no vine para hablarte

de galeras españolas o piratas,

viejos lobos de mar o ninfómanas cubanas.

Mis miedos los perdí ya en el atisbo

de una noche clara,

mis ideas volaron como verdes alebrijes

enmedio de la selva;

buques fantasmas que se fueron

perdiendo cada vez más

en nieblas grises de dialéctica.

Sólo pues me queda,

una sombra de salitre y piedras,

un cadáver que con mi voz

arrastro entre la hierba.

Sinuosa espera,

que los niños hacen cada vez

que un apagón se expande sobre el puerto.

Ahora enciendo un cigarrillo,

y decirlo de otro modo no sabría,

sin embargo, el fuego lunar de mis ojos

por tu cuerpo,

podría expandirse como lenguaje vivo

bajo el pecho,

podría llegar a los tuétanos del alma,

como los besos que doy,

en las vértebras desnudas de tu espalda.

Me detengo,

antes de caer en el olvido

una pequeña barca flota en mi memoria,

llena de gaviotas que a la espera de buen clima

murieron calcinadas en el insomnio nuestro,

desnudo de los cuerpos.

POEMA INCLUÍDO EN EL POEMARIO INFINITOS DISPERSOS ediciones ALFORJA (2001)

DE poemas Para Mandar a la Guerra

SERGIO VICARIO

De vez en vez aparece un asesino


Lo sabemos, de vez en vez aparece un asesino,

uno en particular.

Cuyo nombre es el recuerdo lamentable de lo que llamamos vida



A la vuelta de los años, con paso firme,

manos endurecidas y gesto ambigüo se presenta.

El más alejado de los hombres, a los cuales,

sin embargo, seduce con palabras afiladas de venganza;

es al fin, la voz de un deseo oculto en la contienda.

El silencio abismal está hecho a la medida de sus ojos,

y de su boca, el aliento que corrompe la sustancia misma

de los sentidos.

No hay palabra suya que no se compare al gusto por el exterminio,

y su razón no es sino la mueca del desprecio y el olvido,

lo sabemos y presentimos que se mueve sin que nadie lo vea,

lo detenga.

Porque el miedo alienta la invisibilidad de su oscura fuerza,

que si bien sonríe, también corta con un gesto las miradas.

domingo, 29 de enero de 2012

ESCRITOS FECHADOS EN 1947-Elías Canetti

Escritos fechados en 1947.

***
Cualquier página de cualquier filosofía, da igual por donde abras el libro, nos
tranquiliza: la espesa trama de una malla que fue tejida de un modo tan declaradamente
al margen de la realidad; este apartar la vista del momento; este desprecio olímpico del
mundo sentimental - un mundo que tampoco en los filósofos deja de tener sus marcas -;
esta seguridad en una apariencia que adquiere su transparencia total en la apariencia
contraria y que no por ello deja de existir; esta incesante imbricación con todos los
pensamientos del pasado, de tal manera que uno que se mete en ello pensará: este tipo
de esteras - exactamente este tipo - se están tejiendo desde hace varios milenios, y lo
único que cambia es la muestra; ¿qué trabajo de artesanía hay que se haya conservado
mejor?, ¿qué clase de alfarería se ha practicado nunca de un modo tan ininterrumpido,
exactamente de la misma manera? Sea cual sea la filosofía con la que uno se ocupa; sea
ésta porque es mejor o aquélla porque uno no la conoce en absoluto, en el fondo
siempre es lo mismo: destacar unas pocas – contadas - palabras que se han empapado de
las savias de todas las demás, y el curso minucioso que han seguido estas palabras.

***
Una orden según la cual el avaro debería pagarlo todo al doble de su precio.
A la avaricia se la ve como una enfermedad moral; a los que están afectados por ella se
los declara oficialmente avaros y tienen que llevar un distintivo. En vez de distinguirlos
por su origen, a los hombres se les distingue por sus cualidades sociales. La estrella de
David de la avaricia hay que llevarla siempre puesta. Los avaros van por la calle con
ella; a esto se acostumbran, a lo que no se acostumbran es al trato que reciben en las
tiendas. Cuando entran el dueño debe conocer su avaricia de un modo inequívoco.
Tienen que ver cómo, por el mismo artículo, los clientes que están a su lado pagan sólo
la mitad de precio. No pueden refunfuñar; si lo hacen, por ley, deben pagar un
suplemento. Estas rigurosas medidas contra la avaricia tienen los más peregrinos
efectos. Muchos avaros se esfuerzan por convertirse en derrochadores y, sobre todo, por
demostrarlo. Sus esfuerzos adquieren un carácter atlético. Cuando tiran su dinero parece
como si levantasen grandes pesas de hierro que van a tirar a la cabeza de los demás. A
otros, el aumento de los precios les provoca tal desesperación, que su avaricia parece
estar cada vez más justificada y cada día compran menos. Estos acaban pronto
deambulando como almas en pena; están en lugar de los pobres, pero son unos pobres a
los que se desprecia con razón.

***

Una religión en la que el pecador tiene que fijar él mismo la penitencia, si no ésta no
tiene efecto.

miércoles, 25 de enero de 2012

CLARICE LISPECTOR (1920--1977)

Escritora brasileña, hija de judíos rusos, nació en Tchetchelnik (Ucrania), cuando sus padres ya habían decidido emigrar. Con dos meses llegó a Alagoas y jamás admitió otra patria que el Brasil. Poco tiempo después la familia se transladó a Recife y a partir de 1937 siguió estudiando en Río. En 1943, durante sus estudios de derecho, se casó con el diplomático Maury Gurgel Valente, tuvo dos hijos y se separó en 1959. Entre 1944 y 1960 vivió largas temporadas en el extranjero, Nápoles, Berna y E.E.U.U. Durante toda su vida mantuvo su contacto con la prensa iniciado en 1941 en la Agencia Nacional. Un cáncer terminó con su vida en 1977. © Elena Losada



Es allí a donde voy

" Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. Parece historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿ O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar la palabra "tertulia", y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a dónde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después de todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien me dirá con amor mi nombre. Es hacia mi pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta . Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo. Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto. Oh, cachorro, ¿dónde esta tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros. "

MENSAJE EN UNA BOTELLA

El día del 6 de enero en todas las primarias del distrito federal, desde que nuestro Peje-presidente asumió su cargo, estableció y giró instrucciones precisas a su secretario de educación y el secretario de educación, en conjunto con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (dirigido por Elena Poniatowska) para que en todas las dichas escuelas primarias que según datos recabados por el Peje-gobierno ascienden a 16,000 escuelitas, se recuerde que los Reyes, es decir, los verdaderos Reyes Magos, sean alabados por los niños y las niñas del defectuoso como un signo de que en la otrora ciudad de la esperanza, también hay futuro y cielo con esperanza.


El Peje-gobernante, desde Palacio Nacional, recibe ese día a las niñas más destacadas en los deberes del año anterior y es ahí cuando gracias a esta pluma podemos ver recorrer, fascinada, con los ojos atónitos ante los cuadros de Diego Rivera de Palacio Nacional, a Carlita, la niña que trajo desde Tlanepantla y desde sus 8 años, un globo y un vestido azul para mandarle su regalo a los reyes, que aunque parezca que están lejos, están realmente muy cerca, más que los Estados Unidos por lo menos.

Para dicho acto se trajo a Carlita con vestido azul porque como sus padres votaron en el sexenio pasado por el Presidente del empleo, al Peje-gobernante ni le va ni le viene el color, naturalmente, pero es un ejemplo para que la edición del Newsweek en inglés muestre en la portada una foto y un artículo de un gobierno cuyo propósito es… ¡ser incluyente! Por supuesto.

En este momento es Elena Poniatowska la que se acerca a Carlita, son las 8 de la mañana y el frío va bajando, pero a una señal que dice: “¡Vivan los Reyes!” por todo el super pejegabinete, la niña Carlita, ayudada de la autora de Tinísima y Leonora, suelta primero con el dedo índice y luego el pulgar el globo azul mientras los fotógrafos no se dan abasto y entonces Carlita, en el fondo de su corazón, sabe que su deseo es suyo y de nadie más.