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viernes, 14 de enero de 2011

OBSERVACIÓN VI

Me preocupan todos estos poetas jóvenes hablando en sus versos sobre canibalismo, muertes violentas, desengaños bestiales, etc. Ciertamente los poetas malditos franceses (Rimbaud, Baudelaire, Blake, etc), fueron y son el fundamento moderno de la juventud rebelde y contestataria y todo poeta primerizo tiene que bajar a conocer a los verdaderos patrones del oficio… pero después de ellos se ha escrito ya demasiado y se ha escrito muy bien, solamente pensemos en Ezra Pound, Eliot, Mallarmé, Blaise Cendrars, todo el surrealismo y toda la poesía beatnik. O, en nuestra lengua, la generación del 27: Alberti, Lorca, Neruda o, simplemente las tradición poética de nuestro País, ( empezando por los dos titanes nacidos de la Revolución Mexicana: Efraín Huerta y Octavio Paz, ambos nacidos en 1914) etcétera.
Pienso en una frase que dijo Jorge Fernández Granados, un poeta mexicano actual tremendamente bueno: “Quizá la Poesía sólo sea una forma de escritura ya demasiado cargada de historia.” No sé qué decir ante esta frase, pero me preocupa imaginar a gente treintañera y cuarentona encerrada en su casa siguiendo la batalla contra el lenguaje, donde la batalla es seguir en busca del poema. Es mejor eso a que haya delincuencia, ciertamente, pero… eso… ¿hasta dónde va a llegar? Sólo sé que me preocupa. ¿No le hace honor a lo que es la poesía o sí? De alguna manera la frase de Fernández Granados quiere decir: “Está bien, eres un loco que quiere hacer poesía, búscate la vida, enamórate, emborráchate, pero en tus textos debes de respetar el seguimiento minucioso que se les ha hecho a las palabras que son poesía, ya todo está escrito. Te estaremos vigilando.” Si tomamos por cierta la frase de que la poesía es un acto de resistencia, pues a toda madre, pero de publicar… ¿Publicar ese seguimiento minucioso? olvídense, también en México se le da atole con el dedo a la poesía. ¿Alguna duda?

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