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lunes, 20 de abril de 2009
Felicitaciones a Marcos
enhorabuena, amigo.
miércoles, 15 de abril de 2009
Texto contemporáneo ya clásico.
Rodolfo Alonso
Si la poesía tiene todavía algún sentido, en estos tiempos de miseria, es cuando continúa encarnando, a pesar de todo, aquello a lo que Dante aludió con tanta nitidez: “la gloria de la lengua”. La sociedad de consumo, del espectáculo, nos han embebido en su atmósfera estridente y demagógicamente chata, falsa en el doble sentido de imitadora y deshonesta, que se ha convertido en el aire que respiramos, en una seudocultura populista y no popular producida seductoramente por los grandes medios masivos de comunicación. Con sus defectos deletéreos sobre la espontaneidad creadora de la gente, inclusive el lenguaje, especialmente el lenguaje.
La cuestión es que si decae el lenguaje humano, decae la condición humana. Porque no usamos el lenguaje, insisto, somos lenguaje. Y cuanto menos lenguaje somos, somos menos humanos, menos hombre. Hemos vivido acaso sin percibirlo una mutación y ahora estamos inmersos no sólo en una civilización cuyo centro ya no es el lenguaje, sino que incluso ataca a las fuentes del lenguaje. La crisis actual de la poesía no es entonces tan sólo la de un mero género literario, sino que —algo muchísimo peor— es la manifestación máxima de una carencia muy profunda en cuanto a la espontánea capacidad creadora de lenguaje por parte de los hombres.
Cada vez que hubo una gran poesía, por alquitarada y elitista que pareciera, siempre estuvo secretamente ligada, aunque fuera por oscuros meandros, con una lengua viva realmente hablada por un pueblo, por una comunidad. Ante la amenazante posibilidad de extinción de la gran literatura, ¿cada uno de nosotros debería, como ya lo anticipó Ray Bradbury en su Fahrenheit 451, esconderse para preservar vivo, aprendido de memoria, el texto de un gran libro? ¿O será suficiente seguir escribiendo el poema?
Porque “la palabra no sería deliciosa si no significase una calidad”, ¿no es cierto, Gabriel Miró? Y el hombre que labra amorosamente el lenguaje que es a la vez suyo y general, íntimamente propio y al mismo tiempo de la especie, el solitario que cumple después de todo la más significativa y necesaria función social, pudo ser nítidamente percibido por Michel Butor, ya a comienzos de la década de los sesenta: “El poeta es aquel que tiene conciencia de que la lengua, y con ella todas las cosas humanas, está en peligro”.
Me parece evidente que la comprensible y valerosa reacción mundial de los ecologistas (a la cual hemos visto sumarse hace poco tantos partidarios de la paz) ha logrado, hoy, llamar la atención sobre las consecuencias deletéreas que la adicción suicida por el poder global y la riqueza obscena ha tenido sobre la calidad de vida humana y de la vida sin más en nuestro planeta, poniendo el acento sobre los daños geográficos, ambientales, concretos y visibles. Pero me temo que todavía no se ha percibido la enormidad del daño psíquico, cultural, estético y esencialmente humano que hemos sufrido para adaptarnos a esta maquinaria que ha enloquecido, cuyo único y delirante objetivo es hacer más dinero del dinero, hasta el infinito. Y que, en consecuencia, sería necesaria también una lucha ecológica a favor de la condición humana, de la calidad humana de la vida humana. Sin abandonar en absoluto lo otro, por supuesto. Hay un agujero de ozono pero también un abismo (si es que no un cáncer) en el espíritu.
Como casi todas las cosas del planeta, la poesía ha sido hoy completamente desacralizada. Y si tal pudo ser acaso el objetivo de las vanguardias de comienzos del siglo XX, seguramente no lo fue en el sentido actual. No creo por ejemplo que la fuente-mingitorio de Duchamp tenga la misma longitud de onda y la misma orientación de sentido de tantas “instalaciones” en frío y tanto supuesto “arte conceptual” hoy extrañamente asumido como neo-academicismo, casi siempre de carácter oficial y con patrocinadores multinacionales que nada tienen que ver, ciertamente, por ejemplo con Lorenzo de Medicis. Después de todo, ya en el siglo XVI, Francis Bacon podía decir que “la verdad surge más fácilmente del error que de la confusión”. Y sobre todo del error que es errar, errante. En lo profundo, en lo visceral, cuando nos quedamos a solas y se callan los ruidos y se apagan las luminarias, Rimbaud sigue en cuestión y cuestionándonos.
Y para concluir, al menos por ahora, enfrentemos nuevamente aquella misma consabida pregunta, de una inocencia demoledora, que alguna vez me planteó en público un colega venezolano: “En la época que vivimos, ¿qué misión le asigna usted al poeta?”. ¿Cómo evitarse decir que quisiéramos que con su trabajo el poeta fuera capaz a la vez de realizarse como persona y ayudar a todos sus hermanos, de enunciar la palabra necesaria, imprescindible y única, la palabra a la vez tan íntima y secreta, húmeda todavía del silencio de los orígenes, emergiendo en una orilla virgen del Universo, y a la vez general, compartida, fraterna, solidaria, no tan sólo ofrecida sino también aceptada por los otros, que entonces la harían suya y le darían destino, aunque ese destino fuera el no poco glorioso de volverse saludablemente anónima, ya sin autor ni tiempo, encarnada en el fluir mismo de la vida y de lo humano? Ni traicionarse, pues, ni traicionar a los otros, y además no traicionar la propia lengua, el propio idioma, el sonido que uno ha venido a traer al mundo. Y siendo uno ser la especie, tan bellamente bárbara e intuitiva como trágicamente condicionada por las culturas que se ha hecho o le han impuesto. Y ser la esperanza de un mañana mejor, la luz de la utopía sin la cual no merece la pena vivir. Y ser también, al mismo tiempo, la conciencia de nuestra irrisoria pero desmedida condición. Lo que somos, lo que podríamos ser, quizá lo que seremos. Pero bien sabemos que, por ahora, la única gloria honestamente deseable ya no es siquiera ni la de vivir en el corazón de los otros, de algún otro, sino más humilde y sabiamente el honor y el placer, la angustia y la ansiedad de haber escrito, de haber sido capaz del poema, que por nosotros circuló y ahora está vivo, fragante y tibio, latente carne de lenguaje, recién amanecido, temblorosamente inclinado, tendido, hacia los otros, hipócritas o no, semejantes, hermanos.
Tomado de Alforja REVISTA DE POESÍA, número XXVIII, primavera 2004.
Rodolfo Alonso es poeta argentino, traductor y ensayista, ex editor. Premio Nacional de poesía. A fines de 2002 recibió en Venezuela la Orden Alejo Zuloaga de la Universidad de Carabobo. Entre sus libros: El arte de callar (2003). Ha traducido: El banquero anarquista de Fernando Pessoa 2003.
lunes, 30 de marzo de 2009
Nueva felicitación a Gustavo Enrique Orozco
Ojalá que nos deleites con uno (o más) de esos sonetos aquí en Hápax.
lunes, 23 de marzo de 2009
viernes, 13 de marzo de 2009
Pasión?
Huele a tu pelo
Se siente en tu piel,
Se oye en tu pecho,
Sabe a tus besos,
Suena con tu aliento,
Termina con tu cordura,
Y renace con tu lujuria,
la llamamos pasión..
viernes, 27 de febrero de 2009
Invitación
Sosegadas almas
Un toque de atrevimiento
Amontonándose en un corazón
una chispa puede incendiarlo
y darte una buena razón
para sosegar a golpes
los sentimiento de culpa
Interrumpir el momento
donde solo hay un soplo
3 segundo de realidad
¿Existe algo que desees hacer?
A las siete de la mañana.
talvez sea la hora
de cometer un pecado
o convertirte en santa
perturbar a un alma
hacer de todo o nada
o simplemente seguir
los deseos del alma.
antes que la ultima bofetada
y la realidad te devuelva al sitio
que el pasado lo hace repasar
errores todos tenemos por ser humanos,
escucha lo que te dicen al caer la noche
hay tanta gente ahí afuera huyendo
corren de un espejo cegados por la rutina
pero tu sigues tu sendero
ser tu pero de otra manera,
el hacer lo que te gusta
¿es tan diferente a ser tu?
O solo talvez te acercara
A ser auténticamente tú
arrumbar los complejos
y solo seguir un impulso
de un leve palpitar de tu alma,
de un ligero latido en tu corazón
o de un deseo tuyo por la mañana
no importa solo hay que tener valor
y comenzar a las 7 de la mañana
lunes, 9 de febrero de 2009
olvidò
¿Dormirán tus recuerdos?
O ¿se lanzaron al vacío?,
¿Esfumaras tu silencio?
o seguire rezando
que millones de estrellas
te hablen de las cosas olvidadas,
como a mi la luna llena
atormenta mi dormir,
sus hilos de plata
Me acuerdan de ti,
Pero luna se olvido de mí
no recuerda sus canciones
ya no cuenta sus historia,
Inmóvil sin hablar
Suele mirarme
y volverme a olvidar,
Pero tengo la esperanza
Que me vuelvas a hablar,
Y en la noche vuelvas a brillar
Y decirme que te vuelva a tocar
esa canción que te solía despertar....
sábado, 24 de enero de 2009
Si no fuera
en que con demasía estética me sujeto
a la muy terrible sensación de atravesar tu ausencia,
como si fuera éste siempre el punto de partida,
el saber que la vida sin porqué, al igual que la noche
y la guadaña espantosa de la muerte;
quizás de la nada y de lo que me empuja la miseria,
desde el interior de mis huesos me sale hasta la boca
toda ésta palabrería para decirte amor, tristeza, gaviota lejana
de mis sueños y presuntuosidad que se sabe que no es tal;
para decirlo con franqueza:
el punto es que yo te amo, así de sencillo,
amo en ti todo lo que mi filosofía no puede construir,
es decir, la deliciosa y querida sencillez de la ternura
que nos debatimos ambos con nuestras lenguas,
tus manos, tus ojos, pestañas claras bajo otras (tuyas o mías)
en un mutuo diálogo
de silencios, claro, silencios, pero sabios, dulces, ligeros silencios e impostergables.
viernes, 19 de diciembre de 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008
Felicitaciones a Marcos García Caballero
¡Enhorabuena, hermano!
Es un honor tenerte en Hápax poético.
Y para instaurar una tradición en ese tema de las felicitaciones, publicaré un texto tuyo:
Poema estilo los de Eduardo Casar*
Tus hombros son dos espumas afiladas
a la orilla de una cabaña,
tu sonrisa es la paz vertical
de una corriente marítima que se alegra
al mirarse en otras pupilas,
tu voz es el fuego de una porcelana
que cae interminablemente en el eclipse
de un suspiro, donde contemplo
tu destino y sé de tu sonrisa de nuevo,
por un mástil que cae como la sombra de un olvido.
Es entonces cuando te retengo en mi memoria,
como esa escalera que subo mientras
tu bajas para encontrarnos en lo ajeno,
lo más propio, lo más precioso, la determinación;
como un oasis en medio
de la ciudad, para mirarnos, caminar y mirarnos,
desayunar y mirarnos,
vestirnos y mirarnos,
ir al cine y mirarnos, platicar de la película y mirarnos;
entonces, nos miraremos profundamente,
como si cada quien estuviera en diferente siglo,
en diferente calle, en diferente nombre, en diferente identidad,
hasta que de tanto mirarnos, tus cejas se parecerán a mis cejas,
tu boca a la mía, hasta que seamos entre tú y yo,
una sola sonrisa que no se despide.
*Marcos García Caballero
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Ojos árabes
Hay luna en tus ojos,pero no luna llena,
hay luna menguante
atrás de tu velo
y hay luna-arracada
colgante:
cuna de cielo.
En tus ojos hay agua,
agua de oasis perdido en las dunas:
secreto del beso.
También hay misterio:
desiertos nocturnos y estrellas fugaces,
rutas secretas, y joyas y oro,
y gemas y genios, zafiros,
embrujos.
Tormentas de arena, de fuego;
en tu carpa refugio.
Ojos-oasis
ojos-estrella
ojos-desierto
ojos de luna:
tormenta de estrellas,
oasis desiertos,
ojos de fuego y de miel,
ojos de pozo con eco
de agua con eco
de tiempo con eco,
tiempo-agua-ojos sin velo,
pletóricos, rebosantes
desbordan de Grecia
(filósofos caminantes),
de Roma, de India, de Persia.
Con diamantes inscrustados,
tus ojos comercian
con especias y la furia del tigre.
En tu noche errante avanza el día
hasta que abres los ojos,
y el sol cae en ellos
muy hondo y profundo.
¿Y tu mirada?
Tan sólo encandila.
martes, 25 de noviembre de 2008
La luna que odia
La luna que odia
*
Para que la paz vuelva a mí
Me vestiré de negro
Me sepultaré para lavar tu ser,
Sólo no te vayas aÚn, Luna
Mi sombra suele escapar, sÍ,
Sólo estoy matando el tiempo,
Me gusta tenerte aquí
guardar tu atención a mí,
Exquisitas son tus mejillas
Y tu sonrisa que me alumbra,
No te vayas que morí
Y no hubo quién llegara de negro
todos están afuera en su mundo,
por favor alumbra mi féretro
en tu odio que es mi felicidad
¿puedes quitar el hedor de mis palabras?
¿y consígueme un beso de ella?
cambié la cerradura y su luz vuelve a mí,
De día no consigo hacer la noche,
No basta fallar tengo que caer,
Rompí otro espejo queriendo escapar,
Escapando me volví a encontrar,
Aprendí de lo que no tengo
Y descubrí lo que poseo,
Conciencia pura que me hace recordar
Forzando el odio y forzando mi dolor,
Todo lo que inventé me hizo pedazos
cachos zurcí y monstruo creé
pues Luna,, vivirás mejor lejos de mí
porque mi caída te echaré a un lado
al final te recordaré y seré feliz
la maldad que no espera
y me viene mejor a mí
que para salvarte
Debo hacerme odiar
lunes, 24 de noviembre de 2008
Remedios Caseros. Retrao #2 (solo para violín y chelo)
y en el abrazo, el beso
derramó la sangre,
la sangre veneno,
la misma sangre rojo coctel
hecha a base de años
y años de tristeza.
En la noche el abrazo,
tuve la sensación de ser muy pequeños,
de la mano ante el mundo
y su cortina negra que no quiere abrirse.
Mamá quiere hacerse cachitos, dijo,
y hacerse el relleno de ese hueco que llevamos dentro.
Bien dijiste, nadie comprende si no lo ha vivido
y es que papá nos rasgó la carne
y quedamos desnudos,
huérfanos en nuestro propio mundo.
La soledad punza, mija,
Y el hambre se nos hace miedo.
Llorar, llorar, llorar.
¿Acaso habrá de deslavarse la palabra que entró con sangre?
Te pensaba ajena,
y eres más carne, más sangre y más alma
de lo que jamás hubiera pensado.
Amar es de ciegos
y nacimos con los ojos cerrados,
quizá mamá los vendó para ayudarnos a negar,
pero el tiempo es su enemigo
y hoy habla mamá por teléfono
para tranquilizar sus nervios.
Mira mi espina dorsal, es de viejo.
Mira tu hígado, está enfermo.
Anoche el abrazo y te derramaste toda,
eran las goteras de un intruso que usó un paraguas
para picotearte el esqueleto.
Anoche el abrazo y reuní al mundo
para envolvernos y sentir alivio,
pero se nos quebró la fuerza
y tuvimos que volver a recordarlo.
A tus labios, amor.
que de lejos el viento las toca como flores del más tierno campo
y de cerca son flores de miel, que atrae a la abeja su encanto.
Obscuro y bello secreto esconden en medio de entrambos,
que inspira tremendo viaje mas grave que el vellocino dorado.
Segregan un dulce y cálido humor que anhela ser aspirado
y al serlo, esperando en ti, se olvida la espera de estar a tu lado.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Ruega por tu alma
Ruega por nosotros señor
Recita el niño bajo sus cobijas
Reza con tanta fuerza
Como el párroco lo ordeno,
Pide pronto encontrar la paz
Anhela un fin cristiano
Ama a la iglesia
Como se lo han pedido,
Mientras las pesadillas invaden su cabeza una y otra vez
Algo hay malo en el mundo han muerto los Ángeles,
El escapa corre, el sudor y el abrir los ojos
No entiende porque hay llamas en la tierra,
No entiende porque debe callar,
Se cubre temblando el frío que nunca se quita
Desea que nadie vuelva a entrar,
Estrellas de la noche arrúllenle
Porque en el día ya no hay luces,
Plegarias que piden por dispersarse,
El párroco le dio sermones que el no debía hablar,
El párroco le dijo que dios con el siempre estará,
Tus plegarias, pequeño no las debes olvidar
A todos los debes incluir a todos amar
el es su guía y su único aliado
Si lo pides con mucha fe
tu alma puedes salvar,
Recuerda el castiga a los que obran mal
sus lagrimas las guarda en frascos
tiene fe que todo cambiara
y sus frasco vaciara;
Marcas en su piel invisibles ya
y dolores que nunca se olvidaran,
El niño dormía cuando el azufre se olio
Agarrado fuertemente a su almohada
Demolido, la suelta a golpes,
Gritos no sirven todos lo saben
Pero todos lo callan por fe,
Mientras sus ropas caen
como las lagrimas,
Como aquella sotana negra
y aquel rosario,
Mientras su cuerpo es profanado
Y su inocencia se escurre otra vez,
El sudor de aquellos cuerpos
se confunde entre lagrimas,
el placer de aquel cuerpo gimiendo
es de quien guiara nuestras almas,
No debes maldecir solo amar
el ladrón se despide
pidiéndole orar,
Tumbado en el piso a Jesús le vuelve a hablar
la noche cubre todo
otra vez en silencio todo estará…
martes, 18 de noviembre de 2008
lunes, 17 de noviembre de 2008
Noviembre en el Altiplano (2007)
la penúltima ocasión
de ver al yo y su consciencia sumergida en otro arcoiris
de lucha y de demencia.
Hojalá nunca jamás muerta ni tiernamente olvidada
en cualquier cantina con otros espectros, o
cualquier pinche miserable historia.
Éste acto es la sub secuencia de mi esperanza,
lo que no cede,
lo que parpadea en función de mi pobre ciudad
diluida en un atardecer
olvidado por la Historia con mayúscula y la Posmodernidad
solamente es una eterna cosa pospuesta.
Éste es el adjetivo, la bestia en su más hondo fundamento,
la soledad negra de dos amantes,
y dos colores eternamente subjetivos y tensos
en la parquedad liviana del otoño.
¿Recuerdas la plaza, la luminosa plaza y
el pavimento corroyéndote las venas, un día más y otro
simplemente como una interrogante que te ciega en tu saber o tu ignorancia?
Entonces es así, mi propia realidad un cubil o un oasis para capturarte,
ciudad de Aguascalientes, (la mega hacienda postindustrial)
cuando ya todo sea olvidado,
cuando ya ciudad de México sea un pobre holocausto sin noticias
para llenar páginas y más páginas,
fierro muerto y sólo fierro muerto sobre fierro,
volveré a detenerme acá en ésta ciudad que no me pertenece,
hundido en una total omnisciencia de personaje arrastrando levedad,
en ésta ciudad que ha pateado mi amor y mis utopías como si nada,
como en cualquier parte,
dejaré de tejer mi Cristo y mi máscara de vértebras
para ver si así recupero mi autenticidad del sueño injusto
e infernal de hacer poesía simplemente por el gusto de hacerla.
Y sin que nadie sepa, sin que nadie ya vea hacia la portería,
Habrá más gol y ¡gol!
Pero sin suspirar por la pérdida…
Y no quedar postrado ante la sombra,
De quien lo sabe todo pero nunca dijo nada.
sábado, 15 de noviembre de 2008
normalidad
Me someterían con castigo pero debo luchar
¿Que piensas hacer para callar sentimientos de rebelión?
Hombres amargos tratan de callarme el régimen debe seguirse,
demasiado viejos para cambiar, luchan por no podrirse
pero no se dan cuenta que sus cuerpos ya apestan,
¿porque intentas ser normal cuando somos anormales?
si no puedo resaltar me disiparé en el sitio
Seré parte de todo siendo parte de nada,
¿Solo debemos caminar y ambicionar morir?
Ellos no son libres luego de marcarse por el oro
No pretendo alinearme a tu ideal de grandeza,
Me quite mi dogal y perseguire mi ideal
luchando por conseguir que todo cambie
Puedo derramar mi propia sangre no cederé
El vender mi alma me puede hacer como tu
Pero hay sudor en mi frente y respecto por mi obra,
Discursos oscuros te dan poder, mientras enmudecen y ven
inhumado nadando en el frío que me quema a verte,
Deseo volver a mi realidad de anormalidad,
días en la luz y sombra rehacen sentimientos de libertad
El nunca obtendrá respecto de mi y jamás me alineare,
somos libres y mi rencor a tus ideas lo que me nutre
no hay razón en mi motín solo mi desconcierto a ti,
Mi cuerpo flemático por el hierro de tus cadenas
Cada que lo demueles de sus cenizas volverá,
y si le pisas, su ideal regresara con más vigor
mi pasión es incontrolable necesito liberarla,
El mundo entero vibrara ante mi voz
Gritan jadeantes de tu opresión,
Salta de su albor y entra a las tinieblas
Solo has lo que tengas que hacer
Antes que mueras atado por ti…
viernes, 14 de noviembre de 2008
Fogata cultural una noche de bosque.
Danzan las noctámbulas criaturas
en derredor a la fogata,
volando invisibles sobre las hojas
que pisan, imanes de nuestras
miradas que exploran atónitas
el vació que circundan los goliates pinos
II
La fogata; (enhiesta pértiga
Nefanda de la noche, de
mis nervios, el bosque y mi
corazón) eleva su marea
amarilla quemando
las manos del
Goliat que nos pseudoprotege
III
Los nahuales se mantienen
A raya, exhortando al fuego
-que no les impide nada-
para que no los deje pasar a
invadir mi tonal ni
nuestras asustadas y vapuleadas almas
